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Análisis de Elementallis, un Zelda-like que no deberías dejar pasar si te gustan las aventuras más clásicas de Link

Análisis de Elementallis, un Zelda-like que no deberías dejar pasar si te gustan las aventuras más clásicas de Link

Análisis y opinión de Elementallis, el fabuloso juego al estilo de los Zelda de 16 bits que arrasó en Kickstarter y ya está disponible en consolas y PC tras 5 años de desarrollo. Tras una campaña de financiación que arrasó en Kickstarter en 2021, Elementallis, el Zelda-like desarrollado por el estudio español AnKae Games, por fin está a la venta en Nintendo Switch (compatible con Nintendo Switch 2), así como PS4 (retrocompatible en PS5), Xbox y PC (perfectamente jugable en Steam Deck, ROG Xbox Ally X y dispositivos similares). Se trata de una aventura que bebe a borbotones de los juegos 2D de la serie Zelda, como Link's Awakening o A Link to the Past, con un regusto clásicote y todos los tropos habituales de la serie, empezando por un enorme mapeado 2D repleto de NPCs y enemigos y siguiendo con mazmorras con jefes finales o habilidades que vamos adquiriendo para avanzar. Pero, como vamos a ver en el análisis de Elementallis, el juego también añade su propia identidad y razón de ser. Como en Secret of Mana o The Story of Thor, la aventura para Mega Drive, aquí los elementos (agua, fuego, viento...) juegan un papel central, y ponen la magia en el centro de la experiencia, para ofrecer un desarrollo familiar, sí, pero también con sus propios encantos. Pero, ¿merece la pena? Como anticipo, debajo de estas líneas podéis ver los primeros 15 minutos en Nintendo Switch 2... Sin salirse del "molde" clásico de este tipo de aventuras, nos espera una historia que no deja todo claro de primeras, un mundo abierto repleto de secretos que podemos explorar (siempre que tengamos las habilidades necesarias), templos con puzles y jefes, y por supuesto, poderes que tendremos que ir consiguiendo para poder avanzar. Pero tampoco me quiero precipitar. Estos son los aspectos en los que me voy a centrar en este análisis de Elementallis para Nintendo Switch 2, que es la plataforma donde lo he jugado. - Elementallis, una historia de magia elemental con cierto regusto a Zelda clásico - La jugabilidad de Elementallis: puro sabor a era de los 16 bits - El apartado visual y sonoro de Elementallis - ¿Cuántas horas dura Elementallis? - ¿Es Elementallis un juego difícil? - Cuánto cuesta Elementallis y en qué plataformas puedes jugarlo - La opinión de Hobby Consolas de Elementallis - Nota, lo mejor y lo peor de Elementallis Elementallis, una historia de magia elemental con regusto a Zelda clásico La trama de Elementallis se desarrolla en el reino de Elregir, compuesto por 8 biomas (desierto, montañas, bosque...) y como otros muchos juegos al estilo Zelda, comienza con un flashback que nos muestra unos hechos que sucedieron 10 años antes de la propia aventura. En ellos, los padres del protagonista (al que podemos bautizar con el nombre que queramos, en otro guiño clásico), están en la última fase de una peligrosa misión para destruir los elementos... aunque sin dejar demasiado clara la motivación. Lo único que sabemos es que son Elementalistas, una especie de magos con habilidades elementales. Por avatares del destino, el protagonista es testigo de su fracaso, y queda al cuidado de un maestro de sus padres, quien le mantiene alejado de la magia. Pero el daño causado por sus padres sigue su curso, con un mundo enfermo y en continuo deterioro, hasta que un día, el destino llama a nuestra puerta, y nos embarcamos en un viaje para restaurar el daño y, de paso, arrojar luz sobre lo que pasó. Es una historia básica, que va desvelando más detalles de la trama a medida que avanzamos, y que se desarrolla por medio de diálogos con los NPCs (en ocasiones, pueden pecar de largos para este tipo de aventuras) y breves escenas animadas con el bello estilo pixelado del juego. La jugabilidad de Elementallis: puro sabor a era de los 16 bits A la hora de jugar, Elementallis tiene todo lo que puedes esperar de un Zelda clásico, y mucho más. ¿Un desarrollo que no te lleva de la mano e invita a explorar y descubrir por ti mismo? Sí. ¿Mazmorras repletas de puzles y con jefe final? También. ¿Guiños como romper plantas a espadazos o levantar objetos clave que sacarmos de los cofres? Por supuesto. ¿Recoger oro y comprar en tiendas? Claro. Si has jugado a Link to the Past, lo que aquí te espera te resultará más o menos familiar, con un bucle conocido. Comenzamos explorando el primer bioma o zona, asociado a una anomalía con un elemento (una montaña con ríos de lava que ha dejado de manar), encontramos el camino al templo donde se produce el extraño fenómeno y la corregimos consiguiendo, de paso, un nuevo poder elemental, tras derrotar al minijefe y jefe. Y bioma restaurado. Este nuevo poder elemental que consigamos no sólo nos servirá en el templo, también tendrá distintos usos, tanto en los combates como para poder acceder a alguna zona nueva del mapa, que nos da acceso a un nuevo bioma, y vuelta a empezar el bucle. Pero la clave aquí es que a medida que vamos consiguiendo nuevos elementos (fuego, agua, naturaleza, tierra, rayo, viento, hielo...), tenemos a nuestra disposición nuevos recursos para explorar el mundo y combatir. Porque un mismo poder tiene distintos usos, y nos permite hacer diferentes cosas. Por ejemplo, el poder elemental de la roca nos permite machacar unas piedras que bloquean el camino, además de dañar a los enemigos. Con el de hielo, podemos congelar e inmovilizar a los enemigos, así como helar el suelo y deslizar unos pesados bloques, por poner un par de ejemplos y no hacer desmasiado spoiler. Experimentar con los elementos es una de las gracias del juego, y combinar sus efectos en distintos contextos, una de la parte más divertida, gracias a que cada poco tiempo vamos incorporando un nuevo elemento. Así, por ejemplo, si lanzas fuego contra las plantas, puedes provocar un incendio en cadena, algo útil, por ejemplo, para encender varios candiles a la vez. De hecho, la gracia es que podemos "enlazar" varios de estos poderes para movernos por los escenarios o en combate, por lo que las posibilidades siempre van a más e invitan a la exploración. Eso sí, su uso no es ilimitado: el poder elemental está ligado a una barra de energía que se agota con cada uso, y que se repone con el tiempo. A esto, se une el combate "físico", que nos permite dar espadazos y bloquear ataques con un escudo. Tanto espada, como escudo y nuestra armadura, se pueden mejorar en las herrerías, pagando una cantidad de dinero, además de aportar un cotizado mineral. Hay más submecánicas e ideas que se suman a esta jugabilidad para enriquecerla, como por ejemplo, contar con un inventario limitado que podemos mejorar comprando kits de costura que añaden un espacio más. También podemos recoger fragmentos de corazón y maná, y por cada cuatro, conseguiremos aumentar la vida con un corazón o ampliar la barra para la magia. ¿A que te suena de algo? Cabe destacar que el juego se esfuerza por ofrecer una gran variedad de enemigos distintos y únicos en cada bioma, con objetivos relacionados como completar un bestiario, que nos va dando información extra de cada enemigo a medida que vamos derrotando una determinada cifra de cada uno de ellos. Y no faltan tareas extra, como encontrar las páginas del diario de nuestros padres... Como digo, el desarrollo es muy familiar, y aunque no inventa la rueda, todo lo que hace, lo hace bastante bien, con un desarrollo bastante ameno que invita a seguir jugando. Es de los "juegos tipo Zelda" más entretenidos que he probado en los últimos años, por encima de experiencias como Blossom Tales II The Minotaur Prince. Eso sí, hay un aspecto que quizá podía estar mejor planteado. Dado que la jugabilidad nos invita a cambiar de elemento, creo que estos cambios se podían haber planteado de otra manera. Al pulsar RB (R1 y equivalentes), aparece en pantalla un menú radial para elegir el elemento, "ralentizando" la acción mientras elegimos. Además, en cualquier momento podemos elegir dos elementos y asignarlos a L3 y R3 como "accesos directos" y cambiar al vuelo sin tener que pasar por el menú radial, algo que no termina de ser todo lo cómodo ni intuitivo y que quizá se podría haber planteado de otra manera, como combinaciones de los gatillos con los cuatro botones frontales, para tener los 8 elementos activos de manera más directa. El apartado visual y sonoro de Elementallis Como se suele decir, lo que ves es lo que hay, y Elementallis es un homenaje a la estética de los juegos de 16 bits, con un colorido pixel art que te va a retrotraer a los juegos de principios de los años 90. Cada bioma tiene una ambientación muy distinta, con paletas de color bien diferenciadas, y entrar en una nueva zona realmente se siente distinto. Es un juego que entra por los ojos y hace una cosa muy bien: mezcla esta estética retro con técnicas de iluminación más propias de un juego actual. Antorchas, candiles, o puertas, harán que tu sombra se desplace en tiempo real por este entorno pixelado, con un resultado bastante vistoso. Y también hay unos curiosos efectos de reflejo... Si bien es cierto que los escenarios están llenos de detalle, e incluso hay zooms puntuales para alejarse y mostrar estos escenarios de manera más panorámica, los diseños de los enemigos no son igual de acertados, en especial algunos jefes finales y midbosses. El combate en sí es divertido, pero a nivel visual les falta un poco del "punch" que tienen los jefes vistos en Zelda. Pero para una ópera prima, chapeau. En cuanto a la banda sonora, reconozco que hay piezas que me han gustado bastante, y se han acabado instalando en mi cabeza, aunque otras pasan inadvertidas. En líneas generales, cumplen su cometido, pero están lejos de las magnas obras de Koji Kondo... aunque la comparación no es justa, ya que son palabras mayores. Como es de esperar en este tipo de propuestas, no hay doblaje de ningún tipo, aunque los textos están muy bien adaptados al castellano, y puedes pasarlos a la velocidad que quieras. Si, además, entiendes algo de catalán, hay algunos nombres y referencias que beben directamente de él. ¿Cuántas horas dura Elementallis? Lo cierto es que, con determinados juegos, no me gusta aventurarme a dar una cifra de horas juego, porque depende de muchas variables, ya que no todos jugamos de igual manera. Si te gusta explorar hasta el último rincón, si no consultas guías, si eres bueno con los puzles... cada uno tenemos nuestros gustos, y no jugamos igual. Pero pongamos que eres un hacha y vas a pasarte el juego a saco. En ese caso, Elementallis puede durar entre 15 y 20 horas, si no te atrancas y, como digo, eres un "maquina" del género. Pero a poco que te pierdas en sus biomas, te cueste encontrar el camino por donde seguir (insisto, no es un juego que te lleve de la mano), o algún puzle se te atraganta, esa cantidad puede dispararse. Y no hablemos ya de si quieres conseguir el 100% y completar todas las tareas opcionales. Si te lías, es un juego que puede darte fácilmente las 25-30 horas, pero insisto, depende mucho de la forma de jugar de cada uno. ¿Es Elementallis un juego difícil? Un poco ligado a lo anterior, Elementallis no es ni un juego fácil, ni difícil. He muerto unas cuantas veces por ir demasiado a saco en combate, sobre todo contra jefes y mid-bosses. Pero no es un juego que busque ser difícil "porque sí", ni plantear un reto insalvable. También puede costarte algún puzle puntual, como por ejemplo, los que requieren empujar bloques para despejar el camino, o encontrar interruptores que nos permitan seguir avanzando, pero casi siempre hay pistas cerca para que no te quedes atrancado. Y para avanzar... nada como perderte explorando. Precio y ediciones de Elementallis Elementallis está disponible en formato digital desde el pasado 28 de abril, tanto para PS4 como Nintendo Switch, Xbox One y PC, y es retrocompatible con Switch 2, PS5 y Xbox Series X|S. Y lo ha hecho a un precio realmente atractivo: 17,99 euros, aunque durante hasta el próximo 12 de mayo tiene una rebaja temporal y puede comprarse al precio de 15,29 euros. A fecha de publicar este análisis, no hay noticia de una posible edición física. La opinión de Hobby Consolas de Elementallis Dentro de los Zeldalike de corte más clásico (es decir, dejando fuera propuestas como Tunic o Death Door), como juego "tributo", que rinde homenaje a las primeras aventuras de Link, Elementallis es uno de los juegos más sólidos y redondos, y eso lo consigue sin dejar de aportar su granito con sus propias ideas. Vale que no inventa la rueda, pero casi todo lo que hace, lo hace con acierto, y en especial en todo lo relativo a la magia y las distintas posibilidades que abre su uso, tanto en combate como al explorar el mundo. Se le puede reprochar que los jefes no son tan espectaculares como en los juegos de Nintendo, pero no es menos cierto es la ópera prima de un estudio novel con un equipo muy reducido, y por eso tiene todavía más mérito. Y si a eso sumas el precio de lanzamiento, compra obligada para cualquier fan de las aventuras más clásicas de Zelda. Valoración Nota 87 Elementallis es uno de los "Zeldalikes" más solidos y divertidos de cuantos hemos visto en los últimos años. No inventa la rueda, pero todo lo que hace, lo hace bastante bien, y con un desarrollo bastante ameno y entretenido. Lo mejor El diseño de las mazmorras o templos. El pixel art de los escenarios, efectos incluidos. Los distintos usos de los elementos. Lo peor El diseño de algunos jefes es mejorable. La banda sonora tiene algunos temas irregulares. No revoluciona la fórmula de los Zelda clásicos. Plataforma comentada: Nintendo Switch 2 Lanzamiento 28-4-2026 Género Acción, Aventura Compañía AnKae Games, Top Hat Pegi +7 Número de jugadores 1 Idioma de los textos Castellano Idioma del audio -- Idioma de los subtítulos Castellano Redactor jefe Alberto Lloret es redactor jefe de Hobby Consolas desde 2019. Está especializado en videojuegos, hardware, retro y tendencias de la industria del videojuego, y coordina el vertical dedicado a videojuegos.