Hay obras que marcan una época, y luego está Azumanga Daioh. Lo que empezó como una simple tira cómica sobre chicas de preparatoria terminó moldeando por completo la industria que consumimos hoy. Y no lo digo yo, lo dice el mismísimo gobierno de Japón. Resulta que la Agencia de Asuntos Culturales lo incluyó en su prestigiosa lista de las 100 mejores obras de arte multimedia del país. Aunque esta selección oficial se armó en 2006 gracias a los votos del público, el tema acaba de resurgir con muchísima fuerza en los foros, desatando un debate sobre lo que realmente significa ser considerado arte. La revolución de los cuatro paneles Para entender el impacto histórico de esta joyita, hay que mirar el contexto. Antes de que el mangaka Kiyohiko Azuma tomara el lápiz entre 1999 y 2002, el formato de cuatro paneles era sumamente rígido. La regla de oro dictaba que tenías que contar un chiste rápido y cerrar con un remate obligatorio en la última viñeta. Azuma mandó esa regla a la basura de inmediato. Decidió enfocarse en la atmósfera, las interacciones absurdas y el humor surrealista de personajes que se volvieron icónicos en la cultura pop, como la pequeña genio Chiyo-chan o la eternamente despistada Osaka. Su éxito fue tan arrollador que inspiró directamente la creación de revistas enteras dedicadas al slice of life y a las historias de recuentos de la vida. Básicamente, los veteranos de la comunidad coinciden en que sin la existencia de este manga, la inmensa ola de comedias escolares enfocadas en interacciones tiernas y relajadas jamás se habría desarrollado. Trazó el camino para toda una generación de creadores. Entre burlas y un respeto absoluto Curiosamente, ver a una comedia tan absurda codeándose con obras maestras de la literatura y el arte tradicional dejó a varios usuarios bastante confundidos. En los foros se leyeron comentarios de personas cuestionando si la agencia gubernamental se estaba burlando de ellos al elevar un manga sobre la cotidianidad a la categoría de arte nacional. Sin embargo, los defensores de la obra saltaron al ruedo al instante. Señalaron que el inmenso legado cultural de la franquicia es innegable, sentando las bases creativas para el imperio que el autor lograría años después con el aclamado manga Yotsuba&!. Es cierto que una lista publicada hace casi veinte años ya se siente bastante desactualizada para los estándares modernos y omite grandes éxitos contemporáneos. Pero el lugar de esta historia en el panteón del entretenimiento japonés sigue siendo incuestionable. Sabiendo todo lo que influyó en el mercado del anime y el manga, ¿crees que Azumanga Daioh merece ser catalogado formalmente como una pieza de arte invaluable, o consideras que la nostalgia está cegando un poco a las instituciones y a los fanáticos?
Azumanga Daioh hace historia: El gobierno japonés lo reconoce como arte nacional