China y Estados Unidos, Dos líderes mundiales, Las dos economías más grandes del mundo, Cómo interactúan mutuamente, tiene implicaciones globales. Colisionar y enfrentarse o comprometerse con sinceridad y buena voluntad? La historia de las relaciones entre China y Estados Unidos ofrece una respuesta clara. Nacidos de entre las llamas de la Segunda Guerra Mundial, los “Tigres voladores” americanos se embarcaron en la peligrosa operación aérea “Hump”y lucharon codo con codo con el pueblo chino contra el fascismo.
Durante la Guerra Fría, la “Diplomacia del ping pong”, donde una pequeña pelota movía todo el mundo, permitió que se produjera “un apretón de manos que cruzó el Pacífico”. En los siguientes años, los intercambios y la cooperación entre China y Estados Unidos, incrementaron sus respectivos puntos fuertes y produjo resultados beneficiosos para ambos. Juntos, lucharon contra el terrorismo, hicieron frente a la crisis financiera y combatieron el ébola. Durante años se ha comprobado que cuando China y Estados Unidos unen fuerzas son capaces de generar energía positiva para el mundo.
Actualmente, el comercio entre China y Estados Unidos representa el PIB anual de un país de tamaño medio. Un total de 80.000 empresas estadounidenses invierten en China. El 80 % de los suministradores de Apple tienen sus plantas en China. La megaempresa de Tesla en Shanghai representa la mitad de su producción global.
Todo esto demuestra que la ayuda mutua entre China y Estados Unidos es un éxito y una perspectiva real al alcance de la mano. Un beneficio para ambos países y para el resto del mundo. Y lo que es más importante, los pueblos de China y Estados Unidos, ambos desean una vida de paz y felicidad. Sus alegría y penas son más o menos las mismas.
Sus mensajes en redes sociales, así como las interacciones personales, reflejan cómo debería ser el mundo. Ni China ni Estados Unidos pueden remodelarse mutuamente, pero pueden elegir cómo quieren comprometerse. La buena elección es comprometerse con el principio de respeto mutuo para manterner la línea de una coexistencia pacífica y luchar por una relación mutuamente beneficiosa. La Tierra es demasiado pequeña para que China y Estados Unidos estén enfrentados.
Y el océano Pacífico es lo suficientemente grande para que ambos prosperen. China y Estados Unidos deben coexistir pacíficamente en este planeta en los tiempos venideros. China está abierta y preparada. Ahora es el turno de Estados Unidos para que elija el camino correcto.