El mercado de los portátiles para jugar está cambiando. ASUS, con su línea TUF Gaming A14 (2026), propone algo interesante: ¿podemos tener un buen equipo para jugar y crear sin el peso y el calor de una tarjeta gráfica dedicada tradicional? Tras probarlo, la respuesta es un rotundo sí, siempre que busques el equilibrio entre movilidad y músculo técnico. - Procesador: AMD Ryzen AI MAX+ 392 Processor 3.2GHz - Procesador neural: AMD XDNA NPU 50TOPS - Memoria: 64GB LPDDR5X - Almacenamiento: 1TB PCIe® 4.0 NVMe M.2 SSD - Pantalla: 14.0" 2.5K (2560 x 1600, WQXGA) 16:10 - Sistema Operativo: Windows 11 Home - Conectividad: Wi-Fi 6E + Bluetooth 5.3 - Puertos de E/S: 1x HDMI 2.1 FRL; 2 x USB 3.2 de 2.ª generación tipo A; 1x Type-C USB 4 con soporte para DisplayPort; 1 x USB 3.2 de 2.ª generación tipo C, compatible con DisplayPort; Lector de tarjetas (microSD) (UHS-II, 312MB/s), minijack. - Teclado: Backlit Chiclet en Español - Batería: 73 WHrs - Peso: 1,48 kg - Dimensiones: 31.1 x 22.7 x 1.69 ~ 1.99 cm - Color: Jaeger Gray - Precio: 1699 Lo primero de lo que nos damos cuenta en cuanto agarramos el portátil por primera vez es que es bastante ligero para, sobre el papel, ser un portátil destinado a jugar. El equipo pesa 1,48 kg y está más cerca de un ultrabook que de los clásicos equipos para gamers que suelen ser pesados, grandes y con diseños muy agresivos.
Precisamente el peso y el diseño son dos de las cosas que más nos han gustado de este equipo, que cuenta con un aspecto sobrio, elegante y que se puede llevar a cualquier lado tanto por su aspecto que no desentona en una oficina, como por su tamaño reducido que lo hace ideal para esas personas que viajan mucho en tren o avión. A pesar de ser ligero, el chasis se siente robusto y bien construido, algo que nos tranquiliza sobre todo cuando estamos ante un equipo cuya pantalla puede abrirse hasta 180º con respecto de su posición inicial tal y como podéis ver en la imagen que ilustra esta noticia. Aprovechando que acabamos de mencionarla, vamos a hablar de esta pantalla de 14 pulgadas que sin duda es uno de los puntos a destacar del ASUS TUF Gaming A14. Estamos ante un panel IPS de 14 pulgadas que apuesta por un formato cada vez más habitual de 16:10 en los portátiles.
La resolución es de 2560 x 1600 píxeles, acompañada de una tasa de refresco de 165 Hz y de un tiempo de respuesta de 3 milisegundos, contando sobre el papel con una cobertura de color de 100 % sRGB. Nosotros hemos usado el portátil en todo tipo de entornos y la calidad de imagen es bastante buena, con una reproducción de color de fábrica que nos ha gustado y un brillo máximo de 400 nits que es más que suficiente para la mayoría de los entornos habituales de uso. Lógicamente un panel IPS de este tipo tiene el hándicap habitual en la reproducción de negros y algo de bleeding. ASUS ha decidido jugar a algo diferente con este TUF Gaming A14 apostando por un portátil para jugar con gráfica integrada que usa un SoC AMD Ryzen AI MAX+ 392 con un procesador de 12 núcleos, un chip dedicado a tareas de IA y una gráfica integrada AMD Radeon 8060S.
Este Ryzen AI Max+ 392 es una de las grandes apuestas de AMD que parece haber adoptado definitivamente el rumbo de apostar por los chips todo en uno para jugar dado el aumento de la popularidad de los PC portátiles consolizados gracias a Steam Deck, algo que parecen querer extender a portátiles más tradicionales como este caso. La Radeon Radeon 8060S es una gráfica que apunta a tener un buen rendimiento en videojuegos a 1080p (para los que estéis más familiarizados con la nomenclatura de NVIDIA estaría cerca de una RTX 4060) y así lo ha demostrado en todos los títulos en los que hemos puesto el equipo a prueba en esta resolución, pudiendo jugar con gráficos en Alto incluso a títulos tan recientes como Resident Evil Requiem, en el que obtuvimos 90 FPS. Tampoco ha habido problemas con otros juegos exigentes como Crimson Desert pudiendo jugar a 60 FPS aquí. Sin embargo, como estamos ante un portátil con una resolución 1600p hemos hecho algunas pruebas extra para ver cómo se mueve en una resolución mayor, obteniendo algunos resultados interesantes ya que Cyberpunk 2077 podía moverlo con ray tracing y gráficos en alto a más de 90 FPS (con generación de frames) y Red Dead Redemption 2, sin generación de frames, podía alcanzar los 60 fps estables retocando un poco la configuración entre gráficos medios y altos.
Por lo tanto, estamos ante un equipo más que solvente para disfrutar de todo tipo de videojuegos. En algunos habrá que hacer algunos retoques si queremos disfrutarlos a 1600p y a una tasa de imágenes por segundo estable (sobre todo los que no tengan frame generation). No es un equipo para jugar a lo último a todo trapo a su máxima resolución pero tampoco es lo que busca. Cada portátil tiene un objetivo y este es el de tener un buen equilibrio entre ser un equipo fácil de transportar, que se adapte a todos los entornos y situaciones y que, además, nos permita disfrutar de nuestros juegos favoritos sin problemas.
Pasemos ahora al teclado que es de tipo chiclet, es decir, que cuenta con interruptores de goma que se han sentido agradables al tacto a la hora de escribir y jugar, además de ser bastante silenciosas. En cuanto al touchpad, tiene la precisión suficiente y cuenta con la misma relación que la pantalla, lo que es de agradecer. Vayamos ahora a otros aspectos del portátil como las temperaturas que alcanza cuando le sometemos a un estrés constante. ASUS cuenta con un sistema de refrigeración inteligente y bastante eficiente que hace que, de media, la temperatura media en estrés sea de unos 80º y cuando pasamos un tiempo exprimiendo el equipo, sí se nota algo de calor en la parte central del teclado pero no resulta demasiado incómodo al tacto.
Lógicamente en el modo turbo cuando ponemos a prueba el portátil, los ventiladores se dejan notar y es algo que va a ocurrir siempre en cualquier equipo, pero el ruido no es molesto y, con las tareas más livianas, ni nos enteraremos que está ahí. Por otra parte a nivel de autonomía el ASUS TUF Gaming A14 en sus condiciones más óptimas puede aguantar unas 9 horas de reproducción de vídeo que se reducen drásticamente a la hora de jugar a juegos exigentes en los que la duración es de un par de horas. El ASUS TUF Gaming A14 de este año es un portátil para jugar con el que ASUS quiere abrir un nuevo camino, ya que es un dispositivo todoterreno que parece pensado para los jugadores que nos movemos mucho y que queremos un dispositivo fácil de transportar, que no desentone si nos lo llevamos a la oficina y que a la vez nos permita disfrutar sin complicaciones de nuestros juegos favoritos, aunque no sea al máximo. Desde luego, consigue su objetivo y aunque puede haber equipos más potentes para jugar en su rango de precios, la polivalencia que ofrece el TUF Gaming A14 de este año hace que sea un portátil muy interesante si buscáis un equipo de estas características. *Hemos realizado este análisis gracias a una cesión de un TUF Gaming A14 realizada por ASUS.