En Bielorrusia, el cultivo de papa incorpora tecnologías modernas, como la microclonación en laboratorio y la navegación por GPS. Este enfoque permite obtener material de siembra de alta calidad, libre de infecciones virales y bacterianas, además de incrementar la eficiencia del trabajo en el campo. La información fue difundida por Belteleradiokompania, socio de la red TV BRICS. Científicos de la Estación Experimental Agrícola de Gómel, perteneciente a la Academia Nacional de Ciencias de Bielorrusia, cultivan papas en tubos de ensayo.
Este año, los especialistas trabajan con cinco variedades, incluida la papa morada, rica en antioxidantes. La principal condición para aplicar esta tecnología es mantener una esterilidad absoluta en todas las etapas de preparación y cultivo. El proceso de microclonación consiste en dividir una parte de una planta madre en varios fragmentos bajo un microscopio. Posteriormente, estos se colocan en un medio nutritivo enriquecido con microelementos.
Según los especialistas, la tasa de supervivencia del material cultivado en tubos de ensayo alcanza entre el 95 % y el 98 %. Actualmente, cerca de 8.000 plantas atraviesan un proceso de adaptación al ambiente externo en la estación experimental. Después de dos semanas en un microclima especial, serán trasladadas a invernaderos para obtener la primera generación de tubérculos. Las tecnologías modernas también se aplican en los campos de cultivo.
Gracias al uso de navegación por GPS, las máquinas forman hileras uniformes y controlan tanto la profundidad de siembra como la aplicación de fertilizantes. Los operadores supervisan el proceso mediante monitores a bordo, mientras que el sistema de posicionamiento satelital facilita el control del desplazamiento de los equipos. El resultado final dependerá del trabajo coordinado de toda la cadena tecnológica, desde la obtención de material de siembra saludable hasta la plantación en el campo.