Científicos chinos identifican un potente acelerador cósmico de partículas en la Vía Láctea

Científicos chinos identifican un potente acelerador cósmico de partículas en la Vía Láctea

Investigadores de China han descubierto un nuevo acelerador extremo de partículas cósmicas dentro de la Vía Láctea, lo que representa un avance significativo en el estudio de los rayos cósmicos de alta energía y de los procesos físicos más potentes del universo, informa China Daily, socio de TV BRICS. Utilizando datos recopilados por el Large High Altitude Air Shower Observatory (LHAASO), los científicos detectaron rayos gamma de ultraalta energía procedentes de un sistema binario de rayos gamma, una estructura celeste poco común compuesta por una estrella masiva y un objeto compacto, que se cree podría ser una estrella de neutrones o un agujero negro. Según la investigación, los rayos gamma detectados superaron los 100 billones de electronvoltios, uno de los niveles de energía más altos jamás observados en este tipo de objeto astronómico. Los científicos consideran que este hallazgo aporta pruebas sólidas de que los sistemas binarios de rayos gamma pueden funcionar como “PeVatrones” naturales, es decir, aceleradores cósmicos extremos capaces de impulsar partículas hasta energías de un millón de billones de electronvoltios.

Estos niveles energéticos superan ampliamente los alcanzados por los aceleradores de partículas existentes en la Tierra. Los investigadores explicaron que los protones de alta energía dentro del sistema binario probablemente se aceleran durante determinadas fases orbitales antes de colisionar con densos vientos estelares emitidos por la estrella compañera masiva. Estas interacciones generan los rayos gamma de ultraalta energía observados. El estudio también reveló que el brillo y la intensidad de las emisiones de rayos gamma varían según el ciclo orbital del sistema, que dura aproximadamente 26,5 días.

Los científicos afirman que esto demuestra la complejidad y el dinamismo de los procesos físicos que ocurren mientras los dos objetos celestes orbitan entre sí. Los expertos involucrados en el proyecto señalaron que el descubrimiento podría abrir nuevas líneas de investigación en la astronomía multimensajero, un campo emergente que combina observaciones de luz, rayos cósmicos, neutrinos y otras señales para comprender mejor la estructura y evolución del universo.