Salvo sorpresa mayúscula, el Atlético de Madrid va a tener un mercado de verano muy movido. Y no sólo en el ámbito de las llegadas, también en el de las salidas. Uno de los asuntos que marcarán por completo la pretemporada y el próximo proyecto, tiene que ver con la situación de Julián Álvarez. Ya les contamos, en su momento, que en el Metropolitano se asiste a todo este espectáculo respecto al futuro del delantero argentino, con una mezcla de escepticismo y cansancio.
El jugador tiene contrato hasta 2030 y una cláusula de 500 millones de euros. A partir de ahí, los interesados, ya saben cuál es el arranque de la negociación. Lo que parece claro es que hay equipos que sueñan con el internacional argentino. Algunos no tienen el dinero suficiente para llevarlo a cabo, si no es a través de enfangar la situación.
Y otros, sí lo tienen. Entre los segundos estaría un PSG que en Francia aseguran que piensa tirar la casa por la ventana por el delantero colchonero. Desde Argentina, el periodista Gaston Edul, próximo al jugador y a su entorno, levantó la liebre este pasado lunes 11 de mayo. “PSG siempre quiso a Julián Álvarez. No es un interés nuevo.
Lo quiso desde que estaba en Manchester City y él estaba por salir. En este mercado, como en los anteriores, sondean y van a hacer un intento”, señaló el informador. Horas después, desde Francia, se confirmaba que el cuadro parisino estaría dispuesto a poner sobre la mesa más de 150 millones de euros para convencer al jugador. Hace dos años, cuando recaló en el Atlético, ya negoció por él; pero el factor Simeone, la insistencia del entrenador argentino, pesó en el ánimo de Julián Álvarez.
Por su parte, el Atlético señala, puertas hacia dentro, que no le preocupa el futuro de Álvarez, puesto que tiene contrato hasta 2030. Además, no hay intención de venderlo, y si él decide quedarse, la idea es ofrecerle un nuevo contrato con un aumento salarial significativo. De momento, en el Metropolitano no se tiene constancia de que Julián quiera irse. Se ven todos estos movimientos, como parte la presión para que se le mejore el contrato.
Sin embargo, no se descarta al 100% que haya alguna sorpresa negativa, no tanto por el jugador, que está contento en Madrid, sino por 'factores externos'. Para marcharse, debería ser el propio Álvarez el que exprese su deseo de salir. Pero incluso en ese contexto, el Atlético de Madrid buscaría, ante todo, venderlo al extranjero, prefiriendo no cederlo a un rival directo como el FC Barcelona.