Durante 30 años, la enfermera Liseth Zúniga, ha dedicado su vida al cuidado de pacientes. En este tiempo ha enfrentado jornadas difíciles, emergencias médicas y también los momentos más duros de la pandemia. Siempre ha mantenido una convicción clara: atender con amor y humanidad. Para Zúniga, cada paciente representa una responsabilidad.
También considera que es una oportunidad para brindar el trato que ella misma desearía recibir en un hospital. “Cuando yo soy paciente, me gusta que me atiendan bien y con cariño. Entonces trato de hacer lo mismo con las personas”, expresó la enfermera. - Te podría interesar: Universitarios se unen en jornada solidaria de donación A lo largo de su trayectoria en el sistema de salud, ha vivido experiencias que marcaron profundamente su vida profesional. Ha atendido pacientes en estado crítico y también ha enfrentado el momento de despedir a quienes fallecieron bajo su cuidado. Sin embargo, asegura que estas vivencias fortalecieron su compromiso de servicio.
Uno de los retos más difíciles fue la pandemia. Esta etapa la recuerda como un periodo de sacrificio y temor para el personal sanitario. Zúniga relató que logró sobrevivir al virus, al igual que muchas de sus compañeras, quienes continuaron trabajando pese al riesgo diario. También destacó que las constantes capacitaciones médicas ayudan a fortalecer la atención a los pacientes. - Te recomendamos: Nicaragua registra producción de 818 toneladas de miel Además, permiten mejorar la calidad del servicio en los centros hospitalarios.
Con tres décadas de experiencia, Liseth Zúniga afirma que continuará ejerciendo su labor mientras Dios se lo permita. Asimismo, mantiene su compromiso y cariño hacia quienes llegan en busca de atención médica. Periodista: Zorgy Gutiérrez