El 31 de mayo, el cielo se vestirá de rareza con la llegada de la Luna Azul, un fenómeno que no sucede todos los años y que, por su carácter excepcional, ha inspirado tanto a la ciencia como a la espiritualidad. La cita será a las 08:45 GMT, cuando la segunda Luna Llena del mes ilumine la constelación de Escorpio. Lo curioso es que esta Luna no solo será la segunda del mes, sino también la Microluna más pequeña del año, ya que se encontrará en el punto más lejano de su órbita respecto a la Tierra. ¿Por qué se llama Luna Azul? El nombre Luna Azul no tiene que ver con un cambio real de color.
El satélite seguirá mostrando su habitual tono blanco amarillento. La denominación proviene de una expresión antigua que se usaba para describir lo improbable, lo que casi nunca ocurre. De ahí que en inglés se diga once in a blue moon para referirse a lo extraordinario. Solo en casos muy raros, cuando la atmósfera está cargada de polvo volcánico o humo de incendios, la Luna puede adquirir un matiz azulado.
Pero ese efecto es circunstancial y no está relacionado con el fenómeno astronómico que veremos en mayo. ¿Dónde y cuándo verla? Esta Luna será visible en todo el mundo, aunque la hora de salida dependerá de cada ciudad. Aquí algunos ejemplos: - Ciudad de México: 19:48 CST, 31 de mayo - Los Ángeles: 20:50 PDT, 31 de mayo - Nueva York: 21:11 EDT, 31 de mayo - Londres: 22:04 BST, 31 de mayo - Sídney: 16:26 AEST, 31 de mayo En lugares como Hawái, la Luna Azul se apreciará desde el 30 de mayo debido a la diferencia horaria. Su significado espiritual y místico Más allá de la ciencia, la Luna Azul ha sido interpretada como un símbolo de transformación y apertura de caminos.
En la tradición mística, se le atribuye la capacidad de potenciar la energía emocional, cerrar ciclos y abrir nuevas etapas. Se dice que este tipo de lunas invitan a la introspección y a la renovación espiritual, como si fueran un recordatorio de que lo improbable también puede suceder. Para quienes practican rituales, este momento es visto como un momento ideal para meditar, agradecer y manifestar deseos. Consejos para disfrutarla: - Busca un lugar alejado de la contaminación lumínica. - Observa la salida de la Luna cerca del horizonte: es el instante más espectacular. - Si te interesa la fotografía, aprovecha el contraste con paisajes urbanos o naturales. - Dedica unos minutos a la contemplación: la experiencia no es solo visual, también emocional.