Amazon ha cambiado su motor de búsqueda tradicional por un asistente de inteligencia artificial avanzado. La compañía ha decidido jubilar a su anterior asistente, Rufus, para integrar directamente Alexa Plus en su web y aplicación móvil. Este cambio supone la llegada de un asistente con capacidades de razonamiento profundo, que facilitará mucho las compras a los usuarios que acudan a ella. La idea ya no será buscar palabras clave, sino mantener conversaciones con el chatbot, que entenderá nuestras necesidades y lo que estamos buscando.
Alexa Shopping La gran diferencia que notarán los usuarios es que Alexa Shopping no se limita a mostrar lo que hay en el catálogo. Si un cliente pregunta por una rutina de cuidado facial para hombres o consulta cuándo fue la última vez que compró pilas, el asistente buceará en el historial de sus pedidos y en la web para dar una respuesta directa y precisa. Esto es especialmente interesante, ya que la IA podrá investigar en el perfil de compra de cada usuario. Una vez que hemos analizado el nuevo asistente, hay tres funciones que son las que tenemos que destacar: - Histórico de precio: El asistente puede rastrear el historial de precios de un año completo y configurar alertas para avisarte cuando entre en oferta.
Ahora bien, veremos en la práctica cómo funciona esto y cómo afecta al stock de los productos. - Compras programadas: Podrás establecer determinadas órdenes o acciones como: «Añade este protector solar al carrito si baja de 10 € y no lo he comprado en los últimos dos meses». - Función «Buy for Me»: Quizás la más llamativa, ya que permite que Alexa actúe como un agente que busca y compra productos incluso en sitios web ajenos a Amazon para encontrarte el mejor precio posible. Es decir, batirá todo el mercado y te dirá en qué web te sale más económico. Una de las ventajas competitivas que Daniel Rausch, vicepresidente de Alexa, ha subrayado es la «continuidad entre dispositivos» dentro del ecosistema. Esto quiere decir que si comienzas una conversación con tu altavoz Echo en la cocina pidiendo ideas para un proyecto escolar, al abrir la web de Amazon en el ordenador, el asistente recordará ese contexto y te mostrará directamente los materiales necesarios.
Esto es especialmente útil, ya que, por ejemplo, podríamos imaginar que si le preguntas el tiempo a Alexa en un futuro y te dice que va a llover al día siguiente, te sugiera la compra de un paraguas con entrega antes de que se ponga a llover. El cambio también llega a los dispositivos físicos. Las pantallas inteligentes Echo Show 15 y 21 están renovando sus sistemas con una interfaz de tienda completa. Hasta ahora, hacer un pedido en estos dispositivos era una experiencia que dependía totalmente de la voz y estaba bastante limitada.
Con la nueva actualización, el usuario podrá navegar por la tienda mediante controles táctiles, gestionar direcciones de envío o cambiar métodos de pago con la misma fluidez que en un smartphone. ¿Es seguro? Amazon pretende marcar la diferencia y posicionarse por delante de competidores como Google u OpenAI ofreciendo una experiencia que vaya desde el comienzo hasta el final de la compra. Esto quiere decir que no se limitará a extraer información de otras webs, sino que Alexa Plus estará diseñada para ejecutar la acción final de comprar y que el paquete llegue a tu casa. Ahora bien, para que esto funcione, el usuario debe ceder una gran cantidad de datos personales y depositar su confianza en la capacidad de decisión de la IA.
Esto, teniendo en cuenta que estamos en un momento donde el escepticismo hacia la inteligencia artificial está a la orden del día, el éxito de esta nueva Alexa dependerá de si los beneficios en ahorro de tiempo y dinero compensan la cesión de nuestra privacidad comercial a un algoritmo. Según la compañía, el servicio ya está comenzando a desplegarse para todos los clientes en EE. UU., y lo previsible es que pronto llegue al resto de regiones.