Ciudad de México. La “desglobalización” y las tendencias hacia la soberanía digital representan tensiones para la industria de telecomunicaciones y significan una nueva fragmentación, declaró esta mañana Daniel Hajj, CEO de América Móvil, cuyas marcas principales son Telmex y Telcel. “La infraestructura digital se percibe cada vez más como un activo estratégico nacional. Hay gobiernos que están reduciendo la dependencia foránea de tecnologías críticas”, comentó durante su participación en el evento M360, organizado por GSMA, un organismo que representa los intereses de los operadores de telefonía móvil y empresas de ese ecosistema en todo el mundo. “Hay que cuidar que no se afecte el progreso alcanzado en protocolos estandarizados, abiertos, y globalizados, acuerdos de roaming, data centers transnacionales e interoperabilidad de las redes y dispositivos. También hay que apoyar que no se limiten las cadenas de suministro de tecnologías actuales; sobre todo, hay que cuidar que no se afecte a los consumidores”, agregó.
El ejecutivo de la compañía líder de servicios de comunicación en América Latina y la tercera más grande del mundo por volumen de suscriptores, detalló que en los últimos 10 años, la velocidad del internet fijo aumentó más de 2 mil veces, mientras que en los últimos cinco años los precios de voz bajaron 80 por ciento, los de datos 92 por ciento y el costo de procesamiento de 600 mil palabras o tokens en Inteligencia Artificial (IA), se redujo de 20 dólares a tres centavos. “Estos sorprendentes resultados se deben a un desarrollo tecnológico sin precedente, a la gran innovación y sobre todo a la importante inversión realizada por los operadores y otras empresas del sector”, resaltó. Daniel Hajj expuso ante representantes del sector que representa, que el mundo enfrenta conflictos comerciales, luchas tecnológicas y procesos de desglobalización. “Nuestra industria está globalmente interrelacionada. Nuestra actividad es por naturaleza interconectada. Por eso, nuestra agenda hacia adelante debe tomar en cuenta el nuevo entorno”, mencionó.
Destacó que siempre se ha mencionado el promisorio futuro de la industria de telecomunicaciones “ya globalizada”, pero que ese futuro no es un destino garantizado. En ese sentido, mencionó algunos desafíos de la industria y los operadores del sector deben atender para mantener un crecimiento vigoroso y lograr el potencial digital. “Resulta fundamental garantizar la confianza de los usuarios, el llamado trust. Esto toca la agenda de ciberseguridad, la privacidad y el cuidado de la información en las redes. También evitar el uso indebido de la tecnología digital como los engaños con información falsa o los fraudes financieros”, manifestó.
Por otra parte, manifestó que el espectro es un insumo esencial que debe brindarse a precios accesibles, y que en la región Latinoamericana se tienen los mayores precios del espectro a nivel mundial. Agregó que lo importante es que los recursos de los operadores se destinen a la inversión, ampliando cobertura y servicios. En cuanto a la normatividad del sector dijo que se requieren regulaciones modernas, que tengan visión de futuro y que den certeza a todos los operadores sin distinción. También se refirió a la inclusión digital universal, pues la confluencia de redes terrestres y satelitales permiten brindar conectividad a prácticamente en todas las localidades del mundo. “No obstante que hay acceso a todos estos lugares, el 30 por ciento de la población aún no está conectada a Internet.
Esta brecha de adopción representa una exclusión en muchos ámbitos del desarrollo. De hecho, la falta del uso de la conectividad puede ser en el presente siglo una nueva fuente de desigualdad social”, comentó.