Standard and Poor’s (S&P) revisó de estable a negativa las perspectivas de la calificación crediticia de Petróleos Mexicanos (Pemex), la Comisión Federal de Electricidad (CFE), los gobiernos locales e instituciones financieras, y bajó la calificación de riesgo de crédito de Nuevo León. Las perspectivas negativas reflejan la del soberano e indican que Standard and Poor’s podría bajar las calificaciones de las entidades en los próximos 12 a 24 meses si disminuyera la calificación soberana de México. La calificadora realizó el ajuste a las entidades luego de que el pasado martes modificó la perspectiva de la calificación soberana de México a negativa, luego de tenerla en estable, al señalar un lento crecimiento económico del país, restricciones presupuestarias y la materialización de pasivos contingentes. El cambio de perspectiva de estable a negativa aplicó a la subsidiarias de Pemex: M.I.
Trading DAC; P.M.I. Norteamérica; Mex Gas Supply S.L., y la refinería Deer Park, así como las unidades de CFE: International LLC y CFE Fibra E. S&P hizo el mismo cambio en el Municipio de Querétaro y de los estados de Querétaro, Guanajuato y Aguascalientes. Al tiempo que confirmó las calificaciones de largo plazo en escala global de 'BBB' de las cuatro entidades.
La modificación de perspectiva tambián aplicó a Nacional Financiera, Bancomext, Banobras, Banamex, BBVA, Banorte, HSBC, Inbursa, Scotiabank, Instituto Para La Protección al Ahorro Bancario (IPAB) y el Fondo Especial de Asistencia Técnica y Garantía Para Créditos Agropecuario. Apoyos fiscales S&P dijo que las las necesidades persistentes y significativas de apoyo fiscal a Pemex y CFE probablemente contribuirían a rigideces de gasto y altos déficits fiscales en el soberano. La probabilidad de obtener apoyo se deriva de la expectativa de que el gobierno continuará participando en las discusiones del consejo de administración de Pemex, y de que la petrolera continuará ejecutando su estrategia de financiamiento en estrecha coordinación con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP). Pemex recibió aproximadamente 69 mil 800 millones de dólares en ayudas gubernamentales entre 2019 y 2025, y la administración de Claudia Sheinbaum ha estado implementando diferentes mecanismos para ayudar a la empresa.
Sin embargo, el perfil crediticio individual (SACP, por sus siglas en inglés para standalone credit profile) de Pemex se mantiene en 'ccc+', lo que refleja la opinión de S&P de que su estructura de capital es insostenible, debido a la débil liquidez y el elevado apalancamiento de la empresa. Dependencia de transferencias federales S&P destacó que: “La dependencia de los gobiernos locales mexicanos de las transferencias fiscales federales y su limitada capacidad para mitigar las intervenciones de los niveles superiores de gobierno les impiden alcanzar calificaciones por arriba de las del soberano”. “Nuestras calificaciones soberanas sobre México limitan las calificaciones de las 12 instituciones financieras mexicanas debido a su exposición significativa al riesgo país y a la gran sensibilidad de sus negocios frente al estrés soberano”, mencionó. El sector infraestructura también fue impactado con el cambio de perspectiva a negativa, ya que esa acción aplicó al Fideicomiso de Inversión en Energía México ( Fiemex), al Fideicomiso del Aeropuerto de la Ciudad de México, a Red de Carreteras de Occidente y a Tierra Mojada Luxemburgo II. A su vez a Impulsora del Desarrollo y el Empleo en América Latina (IDEAL), a Buffalo Energy, a CE Oaxaca Cuatro, a Concesionaria Mexiquense y a Esentia Gas Enterprises.