El K-pop dejó hace rato de ser una curiosidad de internet en Nicaragua. Hoy mueve comunidades enteras, llena eventos, impulsa emprendimientos y conecta a cientos de jóvenes que encontraron en la música coreana mucho más que un simple gusto musical. En el podcast Protagonistas, la presentadora Loana Pichardo conversó con Yuliana Luna sobre el crecimiento del Army Fest y cómo la fiebre por BTS se transformó en uno de los movimientos juveniles más fuertes del país. - Lee también: KPop Demon Hunters llega a 500 millones de vistas Yuliana Luna explicó que gran parte de su trabajo actual gira alrededor de visibilizar el fenómeno cultural que representa BTS y el K-pop en Nicaragua. La comunicadora, formada en Filología y Comunicación en la UNAN-Managua y actualmente integrante del programa “Estación Estéreo” de Telestéreo Canal 16; recordó cómo estos espacios nacieron desde iniciativas juveniles. “Nosotros queríamos mostrar la fiebre que se vive por BTS y por el K-pop en Nicaragua”; comentó durante la entrevista.
El K-Pop y una energía que crece en Nicaragua Según Luna, la Red de Jóvenes Comunicadores fue clave para abrir oportunidades a muchos estudiantes apasionados por la comunicación. “Ha permitido que los comunicadores de corazón tengamos un espacio donde explotar nuestro talento comunicacional”; afirmó. Incluso destacó que muchos jóvenes han podido integrarse desde temprano a proyectos mediáticos. “Hay chavalos que desde primer año ya están creando proyectos desde cero”; expresó. Del “Gangnam Style” al boom actual La entrevistada recordó que uno de los momentos que marcó el despegue masivo del K-pop fue el fenómeno de “Gangnam Style” en 2012; canción que abrió la puerta para que muchísimas personas comenzaran a explorar el género. Fue justamente en esa época cuando nació “Código K-pop”, considerado uno de los primeros programas radiales dedicados a esta música en Nicaragua. “Propusimos crear Código K-pop, el primer programa de K-pop en Radio Nacional”; recordó Luna.
Desde entonces, el género ha evolucionado constantemente. Yuliana explicó que actualmente el K-pop “se divide en cinco generaciones”; pasando desde los grupos pioneros de los años 90 hasta las nuevas agrupaciones que debutaron recientemente. Durante la conversación también mencionó agrupaciones legendarias como Big Bang y 2NE1; artistas que marcaron a toda una generación de fans. “Eran desvelos a las 2 de la mañana esperando que se presentaran para sentir que estaba ahí prácticamente de tú a tú con ellos”; contó entre risas. BTS y el cambio de la industria en el K-Pop Aunque Luna confesó que originalmente era fan de Big Bang, reconoció que BTS logró algo completamente distinto dentro de la industria musical coreana. “Los chicos de BTS rescataron a su empresa porque estaba cruzando un momento donde no había mucho mercado”; explicó.
Según detalló, el éxito del grupo llegó gracias a una combinación de constancia, reinvención y adaptación musical. “Ellos cambiaron estilos, incorporaron nuevos géneros e hicieron todo compaginar”; señaló. Ese crecimiento terminó llevando a BTS a escenarios impensables para grupos coreanos hace algunos años. “Ya están presentándose en los Grammys y dentro de las listas Billboard”; destacó. El Army Festa creció… y el espacio quedó pequeño El crecimiento del fandom en Nicaragua provocó que el Army Festa tuviera que mudarse a un lugar mucho más amplio: el Centro de Convenciones Olof Palme. Anteriormente el evento se realizaba en el Centro Cultural Tino López Guerra, pero la cantidad de asistentes comenzó a superar la capacidad del lugar. “El Tino López es un centro cultural muy bonito… pero nos quedó pequeño”; comentó Luna.
Ahora el festival apunta a reunir a más de mil personas entre asistentes, bailarines y emprendedores. Uno de los aspectos que más destacó durante la entrevista es que el evento sigue siendo gratuito. “No se le cobra ni un Córdoba ni a los asistentes ni a los emprendedores”; afirmó. Un espacio para emprender y compartir cultura Además de la música, el Army Festa se convirtió, el 19 de abril, en una vitrina para pequeños negocios relacionados con la cultura asiática y del K-Pop. “Este evento sirve para que muchos emprendedores nazcan y se desarrollen”; señaló Luna. Los asistentes pudieron encontrar desde mercancía de BTS hasta productos de otros grupos como Twice y Stray Kids.
La experiencia también incluyó comida coreana, concursos y presentaciones artísticas. Con cada edición más grande que la anterior, el Army Fest confirma que el K-pop ya forma parte de la cultura juvenil nicaragüense y que el fenómeno BTS todavía tiene mucho camino por recorrer en el país.