La inflación de Brasil se moderó en abril, pese al impacto que la guerra en Medio Oriente continúa ejerciendo sobre los precios internacionales de los combustibles en un año marcado por la disputa electoral. El índice de precios al consumidor (IPCA) registró una variación mensual de 0,67 %, por debajo del 0,88 % de marzo, y acumula 4,39 % en los últimos doce meses, informó el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE). Los mercados energéticos siguen afectados por el cierre del estrecho de Ormuz, una ruta clave para el comercio mundial de petróleo, en medio del conflicto que involucra a Irán, Estados Unidos e Israel. La tensión geopolítica ha elevado los costos del crudo y presionado los precios internos de los combustibles.
Para contener el impacto, el gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva aplicó un conjunto de subsidios y exenciones fiscales dirigidos al diésel, el gas de cocina y el combustible de aviación. Más leídas Combustibles y alimentos continúan al alza El precio de la gasolina moderó su avance, al pasar de 4,59 % en marzo a 1,86 % en abril. En contraste, el diésel —fundamental para el transporte de carga— aumentó 4,46 %, lo que elevó los costos logísticos y se trasladó a otros rubros. Los alimentos y bebidas subieron 1,34 %, un incremento asociado en parte al encarecimiento del flete, explicó José Fernando Gonçalves, gerente del IPCA en el IBGE.
En sentido contrario, las tarifas aéreas registraron una caída significativa tras las medidas del gobierno para reducir la presión del combustible sobre los costos operativos de las aerolíneas. Fuente: IBGE