El intenso calor continúa sofocando a las familias nicaragüenses, especialmente en Managua, donde las altas temperaturas y el bochorno mantienen a la población buscando maneras de refrescarse y protegerse de la deshidratación. El calor está mortal, expresan ciudadanos que aseguran sentir temperaturas similares a las vividas durante Semana Santa. Muchos coinciden en que los inviernos ya no son como antes y que cada año el calor parece más intenso. Tengo 50 años y ya los inviernos no son como antes, comentó un capitalino mientras buscaba refugio bajo la sombra.
Otros aseguran que mantenerse hidratados se ha vuelto fundamental para soportar las elevadas temperaturas. Especialistas explican que este fenómeno está relacionado con un anticiclón, que disminuye la velocidad del viento y provoca una mayor sensación térmica. Al haber poco viento y mucha temperatura, sentimos más calor y el cuerpo se deshidrata más rápido" , explicó un experto, quien además señaló que Nicaragua no ha roto ningún récord histórico de temperatura hasta el momento. Aunque las lluvias ya han comenzado a registrarse de forma aislada en algunas zonas del pas, autoridades meteorológicas indican que el invierno podra establecerse oficialmente entre finales de mayo y los primeros das de junio.
Mientras tanto, las recomendaciones siguen siendo claras: tomar abundante agua, consumir bebidas naturales, usar ropa fresca y evitar la exposición prolongada al sol. En distintos puntos de Managua, comerciantes ofrecen alternativas refrescantes como cacao, tamarindo, jamaica y calala, bebidas tradicionales que se convierten en aliadas perfectas para combatir el calor abrasador. Una cha con tamarindo o un cacao nunca cae mal con estos calores Entre el sol inclemente y la espera de las lluvias, las familias nicaragüenses continúan adaptándose a un clima cambiante que forma parte del da a da en el pas.