Análisis y opinión de Forza Horizon 6, el paraíso de la conducción arcade por un Japón de ensueño, que lo tiene todo para convertirse en el nuevo baluarte de los juegos de coches. Forza Horizon 6 arranca con una promesa cumplida. El prólogo de la nueva entrega de Playground Games para Xbox Series X|S y PC (más adelante en PS5) no te tira de ningún avión, sino que toma como referencia al juego que lo cambió todo para la saga, Forza Horizon 4. El análisis de Forza Horizon 6 viene tan fuerte como su prólogo, que arranca con los neumáticos pegados al asfalto y las manos en el volante de un Nissan GT-R Nismo de 2024 que pasa sobre la sakura caída como si esta fuera una alfombra rosa de bienvenida.
Una explosión de color surge ante ti gracias a un precioso campo de flores. A toda velocidad y tras trazar un par de curvas, te ves conduciendo a la par de un shinkansen, un tren bala, la encarnación de la velocidad en tierra. Es un sueño cumplido, puro espectáculo. Porque esto ha sido y es Forza Horizon: espectáculo y velocidad.
Sin embargo, a diferencia de esa ya lejana cuarta entrega que hacia las veces de autohomenaje a las raíces británicas de Playground, ahora es el estudio de Xbox quien rinde un fastuoso tributo. ¿Hacia quién va dirigido? Pues hacia nosotros, los jugadores y jugadoras. Por fin estamos ante la tierra prometida de la conducción. Por fin estamos en Japón... ¡Arrancamos!
Vamos con el análisis de Forza Horizon 6 para Xbox Series X|S y PC: - Así es Forza Horizon 6: gameplay, contenido general y Japón - Las novedades de Forza Horizon 6: carreras, modos, añadidos y mejoras - Duración y multijugador de Forza Horizon 6 - El precio, ediciones y plataformas de Forza Horizon 6 - La opinión de Hobby Consolas sobre Forza Horizon 6 - Nota: lo mejor y lo peor de Forza Horizon 6 Forza Horizon 6, un perfecto patio de recreo Evidentemente, la gran novedad de Forza Horizon 6 es que el juego nos lleva a Japón, la localización soñada por los fans. Y lo diré de primeras... La aventura por el país nipón es espectacular, un cúmulo de geniales experiencias al volante que te maravilla en cada recta y con cada curva. Porque Forza Horizon 6 no necesita más que la pericia del equipo de Playground en el diseño de niveles para brillar.
Y es que, el trabajo "más duro" ya está hecho. Con el pasado Forza Horizon 5, la fórmula de conducción arcade festivalera de la saga alcanzó un nivel de calidad difícilmente superable. Y si algo funciona, mejor no tocarlo. Así que, en ese sentido, Forza Horizon 6 es un juego continuista.
Lo que te encuentras aquí es lo que ya has visto antes, una experiencia de conducción arcade de mundo abierto llena de carreras, coches, personalización, tuneo, actividades y opciones para todo el mundo. No obstante, Forza Horizon 6 busca superar lo insuperable a base de números ofreciendo más de 90 eventos de carreras, 400 coleccionables, más de 550 coches de lanzamiento, un par de decenas de vehículos secretos, 600 carreteras, nueve regiones y una ingente cantidad de actividades y configuraciones para disfrutar como quieras. Todo ello está situado en un lugar único. Japón es el mapa más grande de la saga hasta el momento, un escenario impregnado por una cultura automovilística bestial.
Aquí, Playground ha logrado unificar todo para darnos un maravilloso patio de recreo. Japón cuenta con diferentes biomas y zonas geográficas, pero todo presenta una mayor cohesión y coherencia. Desde las tierras altas, pasando por las carreteras costeras y hasta el montañoso y nevado norte, Japón se siente como el mapa mejor diseñado hasta la fecha. Forza Horizon 6 retrata una versión en miniatura de la isla de Honshu con la suficiente variedad como para que recorrer sus carreteras se sienta diferente, pero sabiendo que forma parte de un todo.
Japón es más realista que fantasioso y se inspira más en la veracidad paisajística de la campiña británica de FH4 que en el México de contrastes de FH5. Tenemos un mapa que ofrece de todo. Por primera vez obtenemos una urbe de gran tamaño. Tokio es la otra gran novedad del juego, una ciudad gigantesca para los estándares de la saga que deja en ridículo a zonas como Guanajuato en cuanto a tamaño y diseño.
La capital ofrece una conducción emparentada más con Need for Speed o Midnight Club que con Forza Horizon y se nota que el equipo de desarrollo ha salido de su zona de confort. Me gusta este Tokio, aunque también es cierto que hay margen de mejora... Para empezar, creo que podría haber tenido algo más de protagonismo. Hay unas cuantas y geniales carreras que pasan por sus calles y se han añadido nuevas actividades únicas, pero es cierto que, en cuanto a diseño, hay aspectos que se podrían haber pulido un poco más.
No se siente una ciudad viva. En general hay poco tráfico, muchas de sus calles son demasiado anchas y el público es estático. No es un mal comienzo, pero en ese sentido, se nota que aún queda experiencia por ganar en esto de retratar escenarios urbanos. También considero que su diseño podría ser más orgánico.
Por ejemplo, la ciudad a veces presenta callejones, pero estos se sienten artificiales, como colocados ahí para dar una falsa apariencia de profundidad. No pasas por ellos curiosidad, sino más bien porque hay algún coleccionable intencionalmente puesto ahí. Aún así, pasar por el cruce de Shibuya, circular por debajo de la Tokio Tower, recorrer el tecnológico barrio de Akihabara, la avenida Ginkgo o ver la estación central es genial. Hay buena atención por el detalle.
No obstante, Tokio es lo único que puede causar reticencias. El resto de Japón es, simple y llanamente, espectacular. Habrá quien diga que no se siente tan variado (quizá por una paleta demasiado pardosa) e incluso que tenga zonas algo impersonales (no todo es anime o templos), pero la fuerza de sus paisajes y el desempeño de la climatología variable lo convierten en un escenario de ensueño. De las grandes autopistas que rodean la isla pasas a las sinuosas sendas de montaña de los Alpes japoneses, desciendes hasta las costas de aguas turquesas y arena dorada, recorres las planicies llenas de campos de arroz, santuarios y viejas carreteras y asciendes a las tierras altas boscosas gobernadas por la imponente silueta del monte Fuji a lo lejos.
Además, el juego retrata bien elementos automovilísticos nipones como las gigantescas paredes de hielo de Tateyama, las míticas curvas de Irohazaka Slope o el parking de Daikoku y sus multitudinarias concentraciones de tunning. Esto nos deja un escenario perfecto para explorar a nuestro aire, competir y desarrollar una conducción arcade cuyo control es excelso, ya sea en asfalto, grava o tierra. Además, Playground sigue jugueteando con las opciones más centradas en la simulación. Ahora, a la personalización del control de tracción y otros ajustes se le pueden añadir variables como el desgaste del neumático, por si quieres aproximarte más a la vertiente de Forza Motorsport.
Es algo anecdótico, pero es una opción que señala que la fórmula jugable de esta saga continúa siendo extremadamente sólida y siempre busca aportar un poquito más a la tónica general de la franquicia. Este manejo se vive en cada uno de los coches que FH6 pone a disposición del jugador. Tenemos un garaje con un fondo tremendo y pese a que no he llegado a catar todos los autos, cada uno está retratado con un mimo absolutamente extraordinario, tanto en su modelado exterior como interior. Marca de la casa.
El diseño de sonido es impresionante y ha mejorado mucho respecto a la pasada entrega. Los graves y petardeos resuenan como un trueno y se adaptan a los diferentes espacios. No es lo mismo estar a cielo descubierto que dentro de un túnel a 300 km por hora o haciendo donuts dentro de una nave industrial. Está muy cuidado.
Por supuesto, en cuanto a variedad, las marcas niponas como Honda, Toyota, Subaru o Nissan ganan un gran protagonismo, que va más allá del pedazo de modelo insignia que es el Toyota GR GT. Se ofrece de todo y para todos los gustos y se permite una personalización muy completa, tanto en materia estética, como en la más pura variante de modificación de vehículos. Supercoches, muscle cars, rally, retro, joyas utilitarias japonesas y una amalgama de marcas internacionales dan forma un juego casi inabarcable en cuanto a elecciones jugables. Es apabullante.
Y tanto los coches, como el mundo quedan representados a las mil maravillas con un apartado técnico muy potente. No obstante, tengo que decir que el salto gráfico (recordemos que esta es la primera entrega exclusiva de la presente generación de consolas) no es tan bestia como podrías llegar a imaginar en un primer momento. En Xbox Series X|S se puede jugar con 4k nativo a 30 fps o con 4k escalado y 60 sólidos fps (recomiendo la segunda opción) y hay elementos que dejan claro que Forza Horizon 6 es un juego más que solvente en este aspecto, como una gran implementación del ray tracing o una buena distancia de dibujado, pero en ese sentido, ya no impresiona tanto como sí lo hicieron las dos entregas previas. También es cierto que debido a la propia configuración del juego, no he podido ver los cambios estacionales, que hacen que el juego varíe a nivel visual.
Siempre he jugado en verano en esta versión previa, así que estoy seguro que esos contrastes también van a potenciar un apartado que ya de por si brilla en cuanto a dirección artística. Las carreras, progresión y novedades de Forza Horizon 6 Y más allá de un nuevo mapa y más coches... ¿Qué hay de nuevo en Forza? Insisto en que esta sexta entrega es muy continuista (algo en lo que profundizaré en la conclusión de este análisis), pero encontramos pequeñas novedades que amplían y pulen la experiencia. A las carreras por asfalto, rally y cross country se suman los desafíos Touge, enfrentamientos uno contra uno que recogen el espíritu drifting y rebelde del mercado automovilístico japonés con recorridos de montaña plagados de curvas y virajes.
Y siguiendo con esta esencia, también tenemos trepidantes carreras callejeras con tráfico que, en esta ocasión, se hacen al amparo de la oscuridad. Aunque, sin duda alguna, la mejor novedad en este aspecto es la introducción de circuitos profesionales cerrados, que quedan integrados en el mapa para refrescar las carreras con un toque más competitivo a lo Forza Motorsport. Más de cinco circuitos de esta índole se pueden encontrar por el mapa y todos presentan un gran diseño, con mucho cambio de rasante, longitud variable y trazados que invitan a memorizarse como si esto fuera Fórmula 1. Este añadido es uno de los más disfrutones.
Más no es el único que deja claro que en Playground controla a las mil maravillas la formación de rutas por su mundo abierto. Apenas tengo reproches hacia el casi centenar de pistas que tiene el juego. Únicamente algún recorrido cross country por vueltas pincha. A las carreras sumamos los clásicos eventos y actividades como los tramos de velocidad, las zonas de derrape, abrecaminos, saltos o radares.
Si bien se echa en falta alguna prueba más, FH6 lo solventa añadiendo las carreras de aceleración sin pantallas de carga y el time attack, una modalidad de contrarreloj por los anteriormente mencionados circuitos cerrados que es un pique total y absoluto. Otra actividad es el reparto de comida por Tokio. Puede parecer una chorrada, pero es un vicio entregar pedidos con una furgonetilla por las calles de la capital. Además, cada pedido trae consigo un desafío como puede ser ir driftando, evitar choques o entregarlo con un plazo de tiempo muy corto.
Esta es la mejor manera de conocer la ciudad. Pero, quizá, la novedad más importante sea la forma en la que se progresa en el mundo. El jugador llega a Japón y parte de cero. Para convertirse en una leyenda del Festival Horizon deberá ir completando pruebas que otorgan puntos para desbloquear pulseras que permitan participar en carreras más exigentes y de mayor cilindrada.
Con esto, Forza Horizon 6 obtiene una especie de campaña (testimonial eso sí) que potencia una progresión más natural y que va desbloqueando nuevos autos y experiencias. El recorrido por Japón se siente más progresivo y estimulante al establecerse un objetivo como es conseguir una pulsera tras otra. Estas pulseras se obtienen mediante los puntos que otorga ganar carreras, romper los carteles de EXP, las mascotas coleccionables o completar actividades dispersas por el mapa. Una vez alcanzas el tope de la barra de progreso debes participar en unas carreras especiales.
Se llaman Horizon Rush y son una suerte de pruebas festivas únicas. Hay siete en total y pese a que no se parecen en nada a otras, su diseño me ha parecido muy flojo. Se sienten como circuitos sacados de un modo creativo y pese a que son muy pirotécnicos (con los clásicos scripts de aviones sobrevolando el escenario), repiten demasiadas ideas y no son tan especiales o impresionantes como se promete. Creo que esta es una de las mayores decepciones del juego, especialmente porque la propia progresión de FH6 les da demasiado bombo.
Eso sí... hay una... hay una que es fantasía. La carrera contra un mecha es una genial ida de olla de proporciones bíblicas y ojalá no hubiese sido la única que se vinculase con la cultura moderna nipona. Espero que en un futuro veamos colaboraciones con animes, porque es lo único que le falta al juego para ser un homenaje total a Japón. Porque es cierto que no consta de un toque tan oriental.
No digo que se deba tirar por el estilo de Need for Speed Unbound, pero se nota que Horizon 6 está muy pensado para un público occidental. Y aunque falta cierta esencia, recorrer el país es muy estimulante. Un país que debe ser descubierto no solo compitiendo, sino explorando sus carreteras y caminos de otras formas. Cómo si fuera un folleto turístico, Discover Japan es otro árbol de progresión lleno de misiones por el que se va subiendo de nivel al descubrir carreteras o completar las ya conocidas Historias de Horizon.
Estas actúan como tours guiados por las diferentes regiones, excursiones interactivas que te explican las atracciones naturales de la zona y rinden homenaje a coches de época. No son la gran cosa, pero suponen una experiencia diferente y agradable. Por suerte, la cultura nipona también queda reflejada en la radio. Una de las mejores cosas que tiene esta saga es su íntima conexión con la música y aquí, una vez más, no defrauda.
Hay emisoras clásicas como Horizon Pulse o Bass Arena que regresan y otras que se incorporan como Gacha City Radio. Apenas encuentro pegas a ninguna. Gacha City (con locutora japonesa) te adentra en el maravilloso mundo del J-Pop con himnos como Bling-Bang-Bang-Born de Creepy Nuts. Horizon XS lleva el rock, alternative y el punk a un gran nivel con From the Bottom de Linkin Park o Gimme Chocolate!! de BABYMETAL y Horizon Pulse cuenta con temazos electrónicos como Hold You de CRi o un increíble You de Lane 8 (que lo tengo bucle desde que lo escuché por primera vez).
Nueve emisoras dan para un gran repertorio musical con el que conducir y explorar y el detalle de tener algunos locutores en castellano también suma. Y es que es importante señalar que el juego, al igual que Horizon 5, tiene un buen doblaje al castellano. La última gran novedad corresponde a la personalización de garajes y de una gran propiedad que casi te permite fundar tu propio pueblo. Es un editor lleno de detalle, pero sinceramente, no aporta demasiado al juego.
Al igual que pasaba con la guarida de Assassin's Creed Shadows, es una novedad que podría no haberse incluido y no habría problema Y a esto se suman pequeños retoques, como el asistente de conducción, que te indica nuevos retos cercanos al terminar carreras, una IA más exigente en dificultades estándar o la posibilidad de poner el piloto automático para seguir recorriendo el mapa sin estar a los mandos. Aprovecha para ir al baño mientras o simplemente disfruta del paisaje con la cámara cinematográfica. El multijugador de Forza Horizon 6 y sus añadidos Y todo esto se le suma un modo multijugador perfectamente ligado con el mundo del juego. Puedes jugar en ese mundo vivo de Forza Horizon 5, en el que ves a avatares de otros jugadores conectados o directamente puedes formar una caravana con amigos y recorrer el mapa e invitarles a carreras que se pueden jugar en cooperativo o JcJ.
Por su parte, Horizon Play permite participar en diferentes modalidades competitivas, como el Eliminator Battle Royale, y se añade el Escondite, que tanto gustó en la pasada entrega, o la modalidad llamada Spec que hace que todos jueguen con el mismo coche. Forza Horizon 6 suma también algunos añadidos sociales, como las concentraciones de tunning, puntos específicos en el mapa que permiten reunirse a los jugadores, aparcar, presumir de vehículo o copiar o comprar con descuento los coches y diseños que vean. No hay chat de voz integrado en el juego, pero sí crossplay (y guardado cruzado), por lo que vas a poder habilitar un grupo en Xbox y añadir a colegas, jueguen en consola o PC (lo hemos probado también con la versión de PC desde la app de Xbox y funciona de lujo). Eso sí, asegúrate de bajar el volumen del juego, porque está realmente elevado por defecto.
Con un multijugador eterno y con una enorme cantidad de contenido de base, seguro que te preguntas cuál es la duración de Forza Horizon 5. Para que te hagas una idea, ya he superado las 40 horas de juego y tengo unos doscientos coches, todas las pulseras y carreras completadas, dos tercios de las pestañas de Discover Japan, unas 500 carreteras descubiertas, la mitad de los coches abandonados, 350 coleccionables de 400 y siete de las ocho casas disponibles. Así que, completar todo puede llevarte más de 100 horas, tenlo por seguro. El precio de Forza Horizon 6, ediciones y plataformas Forza Horizon 6 está disponible para Xbox Series X|S y PC por 69,99 euros (más adelante en 2026 llegará a PS5).
No obstante, el juego también se puede encontrar en la biblioteca de Xbox Game Pass. Por otra parte, también está disponible la edición Deluxe por 99,99 euros, que incluye un pase de coches (que desbloquea 30 coches en el juego, uno cada semana) y un pack de bienvenida. Por último, encontramos la Premium Edition de 119,99 euros, con cuatro días de acceso anticipado, dos expansiones premium, el pack de coches Italian Passion, pack de coches de contrarreloj, pase de coches, suscripción VIP y el pack de bienvenida. Xbox, compañero, he visto tu nuevo Forza Horizon 6, así que, en primer lugar, felicidades por la bestia que has desarrollado.
Tras recorrer Japón durante días, lo que tengo claro es que Forza Horizon 6 no acelera, sino que mantiene una velocidad punta envidiable. Estamos ante un juego portentoso en todos sus aspectos, cuyo único problema es parecerse demasiado a sus predecesores. Resulta complicado perfeccionar lo que parece perfecto. Al igual que otras magníficas sagas, la excelencia que se alcanzó con Forza Horizon 4 y 5 pone en un brete a una Playground Games que ha decidido seguir por el mismo carril y dejar la innovación de peso para más adelante.
Forza Horizon 6 es continuista y se puede apreciar en su interfaz, en el planteamiento jugable y también en la falta de novedades de alto octanaje. ¿Es esto algo malo? No, claro que no. Y es que, no se puede negar que estamos ante un juego sobresaliente, un promesa cumplida que nos da otro festival del motor con galones suficientes como para consagrarse como el mejor juego de coches de la actualidad. No obstante, pese a que resulte una maravilla a los mandos, que su ingente cantidad de contenido desarme a cualquier crítico o que sea arrebatador en lo estético, es inevitable experimentar cierta sensación de deja vú al jugar a esta entrega.
Gran Bretaña fue el lavado a presión que quita el barro y la suciedad de la carretera. México un enjuagado de categoría que limpiaba cualquier impureza y Japón es el encerado final que deja el coche como los chorros del oro. Importante, pero no necesario. Por lo tanto, el resultado es brillante, pero entre tanta pasada, el impacto y la sorpresa se han diluido con el transcurso de las entregas.
Echo de menos algo más de arrojo que deje claro que la saga aún puede dar para una marcha más. Y es que, pese a ese "derrape", el buen sabor de boca que deja Forza Horizon 6 es incontestable. Lo que tenemos aquí es otra bestia, un juego mayúsculo. Como Japón, Forza Horizon 6 deslumbra.
Y es que, a veces, todo lo que necesitas es disfrutar de aquello que transmite el prólogo del juego. A veces, solo hace falta un buen espectáculo. A veces, solo necesitas pilotar un Dodge Viper a toda velocidad, fundirte con la carretera y volar hacia el horizonte. Valoración Nota 93 Forza Horizon 6 es el nuevo rey de los juegos de conducción.
La aventura por Japón impresiona en todas sus facetas y solo las semejanzas con pasadas entregas logran desviarlo de una trazada casi perfecta. Lo mejor Un Japón vibrante y plagado de contenido. La selección de automóviles. Jugabilidad a prueba de derrapes.
La llegada de circuitos cerrados. Banda sonora. Lo peor Continuista y sin sorpresas. Las carreras Horizon Rush se quedan cortas para lo que prometen ser.
Se echa en falta un poco más de identidad nipona. Plataforma comentada: Xbox Series X Lanzamiento 10-5-2026 Género Velocidad Compañía Xbox, PlayGround Games Pegi +3 Número de jugadores 1 Multijugador 12 Idioma de los textos Castellano Idioma de los subtítulos Castellano Redactor David Rodríguez es redactor y analista en HobbyConsolas. Especializado en videojuegos, se dedica a cubrir la actualidad del sector mediante noticias, críticas, artículos de opinión y vídeos.