China advirtió a Estados Unidos sobre el riesgo de un conflicto si la cuestión de Taiwán se maneja de forma inadecuada, en una señal de endurecimiento del discurso de Pekín durante la visita del presidente estadounidense Donald Trump a la capital china, la primera de un mandatario de EE.UU. en casi una década. El presidente Xi Jinping afirmó que Taiwán es “el asunto más importante” en la relación bilateral y sostuvo que un mal manejo podría llevar a “una colisión o incluso choques”, según la lectura oficial difundida por la agencia Xinhua mientras ambos líderes mantenían una reunión de dos horas y media en el Gran Palacio del Pueblo. La declaración se produce pese a la relativa estabilización de los vínculos bilaterales tras la tregua comercial del último año. Pekín ha rechazado el reciente paquete de armas de Washington para la isla y ha pedido a Estados Unidos que aclare que no respalda la independencia taiwanesa, posición que China considera una línea roja.
Durante un recorrido posterior por el Templo del Cielo, Trump evitó responder preguntas de la prensa sobre Taiwán. Más tarde, un funcionario de la Casa Blanca difundió una versión de la reunión que no mencionó el tema. Más leídas Lectura estadounidense: comercio, energía y fentanilo Según la versión estadounidense, los mandatarios discutieron la ampliación del acceso al mercado chino para empresas de EE.UU., posibles compras de energía y productos agrícolas por parte de Pekín y mecanismos para frenar el flujo de precursores de fentanilo. También coincidieron en que Irán no debe obtener un arma nuclear.
En un banquete nocturno, Trump invitó a Xi a visitar la Casa Blanca en septiembre, en un gesto destinado a mantener el canal político abierto. Para Zhu Feng, decano ejecutivo de la Escuela de Estudios Internacionales de la Universidad de Nankín, el mensaje de Xi constituye la advertencia más directa de China sobre Taiwán hasta la fecha. Según el académico, el lenguaje buscó disuadir a Washington de respaldar al presidente taiwanés Lai Ching‑te, a quien Pekín califica de “separatista”. Con información de Bloomberg