España dejará de conceder y renovar las autorizaciones de residencia por razones humanitarias a partir del 12 de junio, coincidiendo con la entrada en vigor del Pacto Europeo de Migración y Asilo, según un oficio interno de la Dirección General de Protección Internacional del Ministerio del Interior. La medida supone el cierre de una vía que, desde 2018, permitió regularizar la situación de 240.000 ciudadanos venezolanos, en un contexto de elevado número de solicitudes de asilo y baja tasa de reconocimiento del estatuto de refugiado. Solo en 2023, Interior otorgó 57.334 permisos humanitarios, en su mayoría a venezolanos. Transición hacia otras figuras de residencia El documento oficial establece un mecanismo de transición para que quienes ya poseen este permiso puedan modificarlo hacia otras autorizaciones previstas en el reglamento de extranjería.
Interior argumenta que, con el nuevo marco europeo, resulta “confuso” que la autoridad encargada de la protección internacional pueda conceder permisos por motivos distintos tras una resolución desfavorable de asilo. La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, afirmó el 1 de abril que los venezolanos podrán acogerse a la regularización extraordinaria aprobada por el Gobierno y, posteriormente, a los mecanismos ordinarios de residencia y trabajo. Más leídas Cambios normativos para facilitar la modificación del estatus El real decreto de regularización extraordinaria, en vigor desde el 16 de abril, incluyó una modificación del reglamento de extranjería que permite que todas las personas con un permiso humanitario puedan solicitar su transformación hacia otras figuras de residencia y trabajo sin esperar al vencimiento del documento. El Informe de Seguridad Nacional 2025, publicado este miércoles, señala que las solicitudes de protección internacional de ciudadanos venezolanos aumentaron hasta 85.600 en 2025, frente a 66.700 en 2024.
Representaron el 60% del total de peticiones recibidas por España. El informe identifica como factores de atracción la concesión generalizada de permisos humanitarios y el cambio en la política migratoria de Estados Unidos. Con información de EFE