El Instituto de Protección y Sanidad Agropecuaria (IPSA) continúa fortaleciendo las acciones de prevención, control y erradicación del Gusano Barrenador del Ganado (GBG) en Nicaragua, mediante encuentros técnicos realizados con productores en los municipios de Río Blanco y Granada. Durante estas jornadas, autoridades del IPSA explicaron las estrategias sanitarias que se están implementando en el país, entre ellas la instalación de trampas amarillas, las cuales tienen como objetivo reducir la población de la mosca transmisora del GBG, una plaga que representa un riesgo significativo para la producción pecuaria nacional. El director ejecutivo del IPSA, compañero Ricardo Somarriba, encabezó los encuentros y detalló el funcionamiento de estas trampas, destacando su importancia dentro del sistema de vigilancia epidemiológica que se está reforzando en las zonas rurales. Somarriba indicó que estas acciones forman parte de un plan integral que busca proteger la salud animal y fortalecer la capacidad de respuesta de los productores ante posibles brotes, especialmente en comunidades con mayor actividad ganadera.
Trampas amarillas contra Gusano Barrenador en Río Blanco y Granada Asimismo, reiteró el compromiso de la institución de continuar capacitando y acompañando a las familias productoras en todo el país, con el objetivo de garantizar la prevención, control y eventual erradicación del Gusano Barrenador del Ganado. El funcionario destacó que estas iniciativas responden a las orientaciones del Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, enfocados en la protección de la producción agropecuaria y la seguridad alimentaria del país. Con estas acciones, el IPSA reafirma su rol en la protección del patrimonio pecuario nacional, promoviendo medidas sanitarias preventivas que contribuyen al fortalecimiento del sector ganadero y al desarrollo sostenible de las comunidades rurales.