La llegada de la nueva Google Fitbit Air ha vuelto a poner sobre la mesa esos dispositivos pasivos que no tienen pantalla y que se dedican a recoger datos biométricos del usuario sin que ni él mismo se entere. Ha llegado para revolucionar un mercado donde, hasta ahora, dominaba con Whoop con su Whoop 5.0. Sin embargo, Google ha decidido apostar por una alternativa mucho más accesible, ligera y sencilla de utilizar, algo que cambia por completo las reglas del juego. Y es que, aunque ambos wearables comparten la filosofía de monitorizar actividad y salud sin una pantalla tradicional, lo cierto es que están pensados para públicos muy distintos.
Diseño y comodidad: Fitbit Air gana La diferencia más evidente entre ambos dispositivos aparece en cuanto te los pones en la muñeca. Google ha conseguido crear una pulsera extremadamente compacta y ligera. Fitbit Air La idea de Google es que apenas notes que llevas puesta la pulsera. - Fitbit Air pesa solo 12 gramos con la correa puesta. - El módulo principal mide apenas 8,3 mm de grosor. - Su diseño queda prácticamente oculto bajo la correa textil. - Resulta mucho más fina que la Whoop al compararlas directamente. - Está pensada para llevarla 24 horas sin apenas notar que está puesta. Whoop 5.0 Whoop mantiene un diseño más robusto y orientado al uso deportivo intensivo. - La Whoop es considerablemente más gruesa. - El sensor ocupa más espacio bajo la muñeca. - Su formato transmite una sensación más “profesional”. - Sigue siendo cómoda, pero menos discreta para dormir o usar a diario.
Batería: Whoop gana en duración, pero Fitbit sorprende La autonomía es uno de los puntos más importantes en este tipo de dispositivos, ya que están diseñados para monitorizar el cuerpo constantemente. Fitbit Air - Hasta 7 días de batería. - Carga completa en 90 minutos. - Carga rápida con un día de autonomía en solo 5 minutos. Whoop 5.0 - Hasta 14 días de batería. - Prácticamente duplica la duración de Fitbit Air. - Está diseñada para olvidarte completamente del cargador durante semanas. Sensores y monitorización de salud Ambos dispositivos apuestan por monitorizar salud y actividad física constantemente, aunque el enfoque cambia bastante.
Fitbit Air: - Sensor óptico de frecuencia cardíaca. - Monitorización SpO2. - Sensor de temperatura cutánea. - Acelerómetro de tres ejes. - Motor de vibración para alertas. - Seguimiento de sueño y actividad física. - Utiliza patrones LED para mostrar batería y estados del sistema. - Incluye gestos de doble toque. - El doble toque permite silenciar alarmas o comprobar batería. - No necesita pantalla para ofrecer información básica. Whoop 5.0 - Métricas avanzadas de recuperación. - Monitorización de VFC. - Análisis de esfuerzo cardiovascular. - Seguimiento avanzado del sueño. - Herramientas pensadas para deportistas de alto rendimiento. Software y experiencia de uso Aquí aparece una de las mayores diferencias filosóficas entre ambas marcas. Fitbit Air: - Funciona mediante la app Google Health. - Compatible con Android 11 o superior. - Compatible con iPhone con iOS 16.4 o superior. - Interfaz sencilla y pensada para cualquier usuario. - Sin funciones excesivamente complejas.
Whoop 5.0: - Muchísimo más orientada a deportistas avanzados. - Informes detallados sobre recuperación y rendimiento. - Gran cantidad de estadísticas y análisis. Precio y suscripciónes Probablemente sea el apartado donde Google puede hacer más daño a Whoop. Fitbit Air - Precio oficial de 99 euros. - No requiere suscripción obligatoria. - Incluye crédito de 35 dólares en reservas anticipadas. - Mucho más accesible para el usuario medio. Whoop 5.0 - Funciona mediante suscripción mensual que parte de los 199 euros. - El coste a largo plazo es muy superior. - Algunas funciones avanzadas dependen del plan contratado.
Esto hace que Whoop termine siendo un producto bastante más caro con el paso de los meses. ¿Cuál merece más la pena? La respuesta depende muchísimo del tipo de usuario. Fitbit Air apunta claramente a quienes quieren controlar salud, sueño y actividad física sin gastar demasiado dinero ni complicarse la vida. Su diseño ultraligero, la ausencia de cuotas mensuales y la integración con Google la convierten en una propuesta muy atractiva para el gran público.
Whoop sigue siendo una herramienta más avanzada para deportistas obsesionados con el rendimiento y la recuperación, especialmente quienes analizan constantemente métricas como la VFC o el esfuerzo cardiovascular. El problema es que también exige una inversión bastante mayor y algunas decisiones recientes de la compañía no han terminado de convencer a todos sus usuarios.