Stella Li, Vicepresidenta de BYD: "En los próximos años ya no se importarán coches chinos para compartirlos con Europa"

Stella Li, Vicepresidenta de BYD: "En los próximos años ya no se importarán coches chinos para compartirlos con Europa"

Del creciente número de marcas de coches chinas que están disponibles en Europa, BYD es una de las que mejor trayectoria está registrando. Como reflejo de su trayectoria a nivel global, las ventas del fabricante especializado en coches eléctricos e híbridos enchufables no dejan de crecer, y eso que por ahora lo único que ha hecho ha sido traer vehículos que ya ofrecía en su país natal. Ahora, va a dar un paso nuevo: desarrollar coches específicamente para el mercado europeo. Stella Li, Vicepresidenta de la compañía, ya ha dicho en más de una ocasión que “nuestro objetivo es que los clientes perciban a BYD como una marca europea”, pero va a ser a partir de ahora cuando esa filosofía empiece a fructificar, cuando se presente el BYD Dolphin G, que será su primer vehículo concebido para Europa, además del híbrido enchufable más pequeño del mercado.

Coches pensados y fabricados para Europa Recientemente habló con la prensa anglosajona y dejó claro su objetivo: “[El Dolphin G] es el primer producto que hemos diseñado para Europa, ya que no existe interés en China [por este tipo de coche], y en el futuro habrá cada vez más productos diseñados para satisfacer los gustos y necesidades de los consumidores europeos, y diseñados aquí”. El movimiento tiene lógica, ya que, aunque hay modelos globales que pueden cubrir las necesidades de clientes muy diversos, cada región tiene unos gustos y necesidades específicas que, de no atenderse, supone perder potencial de ventas. “Ahora vemos una brecha mayor. En China, la competencia fabrica coches cada vez más grandes y chasis cada vez más anchos; se ha vuelto una locura. Esto lo hace imposible en Europa: no se puede tener un coche grande circulando por París, Milán, Roma o Londres.

La gente [allí] sigue prefiriendo los coches más pequeños”, explica. Adaptarse a los gustos europeos “Así que entonces vi una hoja de ruta muy clara. Ahora, en ciertos segmentos, como el C o el B, vamos a crear una división, por lo que tendremos un estándar europeo para ambos”, comenta a Autocar, ya que en los países europeos los utilitarios y los compactos siguen teniendo un peso importante, incluso a pesar del auge de los SUV. La cuota de mercado es suficientemente grande como que desatenderlos sea, a todas luces, un mal movimiento comercial.

Eso implica hacer las cosas diferentes a como las hacen en China y crear un producto específico. “A veces tengo que decirle al ingeniero: 'No hagas este coche más grande, no para Europa. Tiene que medir menos de 4,3 m de largo, no más'. Veo una clara división ahora [entre China y Europa]”, señala Li. Eso supone un cambio de paradigma para la compañía: “En los próximos tres años, el diseño de estos modelos estará mucho más orientado a Europa.

Ya no se importarán coches chinos para compartirlos con Europa”. Si, además, la marca establece dentro de las fronteras europeas sus propias plantas de producción, eso servirá para dos cosas: que sea percibida más como un fabricante europeo y, sobre todo, para librarse de los aranceles que hay para los coches eléctricos importados de China.