Cómo elegir la televisión correcta para ver el Mundial: desde la RGB MiniLED con IA, hasta proyectores láser

Cómo elegir la televisión correcta para ver el Mundial: desde la RGB MiniLED con IA, hasta proyectores láser

El Mundial de futbol está a semanas de arrancar y todavía estamos a tiempo de elegir la pantalla ideal para vivirlo. Pero en 2026, comprar la televisión correcta dejó de ser tan simple como buscar el concepto “4K” en la caja. Este año, el mercado está lleno de siglas como RGB MiniLED, ULED, y de descripciones que suenan abstractas para el usuario promedio, como proyección láser y motores de inteligencia artificial. Además, también están los complementos, como las barras de sonido, que vienen en distintos tamaños.

En los aparadores todo luce espectacular pero, ¿qué tecnologías representan un avance real y cuáles son solo ruido o nombres complejos? ¿Qué conviene para ver futbol, qué para cine y qué para gaming? Para entender este nuevo panorama y su impacto en la experiencia mundialista, WIRED en Español conversó con Antonio Hidalgo González, Director General de Hisense México y Marketing Head para la Región de Américas. Esta entrevista está editada para facilitar su lectura. WIRED: Últimamente se habla de que la tecnología RGB MiniLED representa un auténtico salto tecnológico en las televisiones. ¿Qué la diferencia de otras alternativas y qué beneficios concretos aporta frente al MiniLED tradicional?

Antonio Hidalgo Gonzalez (AHG): Los compradores tienen dos prioridades: mayor tamaño y mayor calidad de imagen. Eso es también lo que el futuro de la tecnología está desarrollando. Cuando hablamos de “mayor tamaño”, la cosa es sencilla: nos referimos a teles de 85, 100 o 116 pulgadas, independientemente de su tecnología. Sin embargo, no cualquiera puede dar un salto realmente importante en la calidad de imagen.

Para entender el RGB, permíteme explicarte a grandes rasgos cómo funciona una televisión convencional. Si tú ves de lado una TV, la parte de atrás es luz blanca que se forma con LED, similar a la de las bombillas de tu casa. Esa luz es blanca. Para obtener color, pasa por un filtro que puede ser de diferentes tecnologías: Quantum Dot, White, Color, Gamut, etc.

En cualquier caso, en un tele convencional, la luz nace blanca y solo después se colorea. En contraste, la tecnología RGB hace que esa luz ahora sí tenga un color nativo. En otras palabras, el pixel o el mini LED ya no prende en blanco sino directamente rojo, verde o azul: los tres componentes primarios de los colores. Con esta tecnología te evitas el filtrado de color, lo que hace que los colores sean mucho más naturales y que tengan mayor gama.

Cuando hablamos de mejor calidad de imagen, hablamos, entonces, de mayor cantidad de colores con RGB y de mayor brillo con mini LED: por eso existen las pantallas mini LED RGB, y también por eso tienen tamaños más grandes, desde las 55 pulgadas, hasta las 116. Sin lugar a dudas, mini LED RGB es la mejor opción que existe en el mercado mexicano. WIRED: Hoy casi todas las pantallas integran “inteligencia artificial”, pero rara vez es visible para el usuario. ¿Cómo trabaja realmente un motor de IA dentro de una televisión para mejorar la imagen? AHG: En realidad para todos los productos de nuestra industria, la IA no es otra cosa más que la optimización: la capacidad que tienen las televisiones de aprender tus hábitos de consumo y ajustarse a ellos.

Por ejemplo, si tú estás acostumbrado a ver películas de Disney, donde necesitas mucho color, brillo y audio, la tele con IA va a aprender tus hábitos y se ajustará para que casi siempre tenga más brillo, más color. Sin embargo, si tú ves películas como Batman o ves series como Game of Thrones, que son más oscuras, la TV aumentará el brillo en las zonas donde lo necesita, opacando las zonas donde no. Esto se dice muy sencillo, pero llegar ahí implica una ingeniería muy sofisticada. Al final del día todo esto sucede gracias a los chips que tenemos.

Nosotros hacemos nuestros propios chips para las series más altas. Tenemos el High Engine View AI, que es un chip que opera toda la parte de inteligencia artificial entre nuestras teles de gama alta para garantizar, por mucho, las mejores experiencias. WIRED: Al elegir una nueva televisión nos fijamos en la resolución, la tasa de refresco o la tecnología del panel. Desde tu perspectiva, ¿cuál es la especificación más importante que suele pasar desapercibida para el usuario? ¿Qué spec está más infravalorada?

AHG: Esta es la pregunta del millón. Cada consumidor es diferente. Yo lo primero que diría es que es necesario pensar para qué vas a usar tu televisor y de ahí, elegir la característica que más se adecue más a sus necesidades. Si soy un gamer me convienen tasas de refresco altas, como las que ofrece la U7 de Hisense, que ahora mismo subió a 165 hz y tiene el Game Mode Pro.

A mí me gusta mucho ver películas de Disney con mis hijos. Yo necesito una gran pantalla que se adapte a las imágenes coloridas, entonces me fijo en el procesador y la calidad de los colores. En Hisense tenemos pantallas de 100 o 116 pulgadas, pero también están las laser TV que extienden la imagen hasta las 300 pulgadas en calidad 4K. Luego tenemos a los early adopters, que abrazan los nuevos avances.

En ese sentido, el tipo de panel es lo ideal y como ya dijimos antes, el RGB es la mejor opción porque es la tecnología más nueva. WIRED: Los proyectores láser se han vuelto cada vez más comunes. ¿Pueden sustituir a una televisión convencional? En términos prácticos, ¿para quién sí es una Laser TV y para quién no? El Laser TV es una solución adicional para todos los consumidores que buscan tamaños de pantalla grande de forma factible.

Ahora podemos tener televisiones de 100 pulgadas y habrá gente que quiera mayor extensión, pero la tecnología comienza a tener dificultades y no puede compensar los riesgos. Por ejemplo, una tele de más de 116 pulgadas pesa arriba de 100 kg, y el sistema de entregas supone entre cinco o seis personas. Ni siquiera cabe en un elevador. Va a ser muy complicado generar pantallas por arriba de 116 pulgadas con un solo panel, aunque el consumidor va a seguir demandando tamaños más grandes.

Ahí es donde viene el láser. Es totalmente un complemento, no se debe de ver como una categoría nueva. En un proyecto láser de tiro ultra corto, como nuestro L9Q, necesitas solo 32 cm de distancia entre tu pantalla y el láser para tener una proyección de 120 pulgadas. Nuestra joya de la corona, el XR10, puede tirar hasta 300 pulgadas a 3 metros de distancia y el proyector solo pesa 4 kilos.

Lo sacas a la sala un sábado a tu fiesta del karaoke para 100 pulgadas y el sábado en la noche con tu familia en tu jardín, junto a una pared, puedes ver una película hasta 300 pulgadas. WIRED: En un partido, el sonido es tan importante como la imagen. Al elegir una barra de sonido, ¿qué es lo primero que deberíamos revisar si no somos expertos? AHG: Sin lugar a dudas, la experiencia audiovisual que complementa la tele es una barra de sonido.

Y debería existir en todas las casas. Lo que yo recomiendo es que se busque empatar con los tamaños de la televisión. Una TV amplia necesita una barra de sonido más grande, que tenga mayores salidas y mayor potencia. Una pequeña requiere de una barra de sonido discreta, porque no necesitas tanta potencia.

Las barras de sonido tienen que ir muy de la mano, muy a la par con el tipo de pantalla.