¿Industrialización significa necesariamente contaminación? China está demostrando que no. Tras años de esfuerzos continuos, el país ha impulsado una transformación ecológica integral que abarca el aire, el agua, el suelo y los ecosistemas. En 2025, la concentración media de PM2.5 en 339 ciudades se redujo a 28 μg/m³, mientras que los días con buena calidad del aire alcanzaron el 89,3 %.
Además, 246 ciudades ya cumplen los estándares ambientales nacionales. La recuperación del agua también ha sido notable: el 91,4 % de las aguas superficiales alcanzaron niveles de buena calidad, y los principales tramos del Yangtsé y el río Amarillo se mantuvieron estables en categoría II. De cielos grises y ríos contaminados a paisajes de aguas limpias y cielos azules, China avanza hacia un modelo de desarrollo más verde y sostenible, ofreciendo una experiencia que también aporta nuevas referencias para la gobernanza ecológica global. (Fotos: VCG)