El jefe de ese servicio en la institución asistencial, Alejandro Eduardo Forés, precisó que la especialidad depende de equipos de alta tecnología con varios años de explotación, lo cual complejiza el diagnóstico y seguimiento de los pacientes graves. Actualmente, el cerco económico, comercial y financiero impuesto por Washington limita el acceso a piezas de repuesto e insumos médicos esenciales. Entre los recursos afectados se encuentran los monitores y los reactivos destinados a las gasometrías. El especialista en primer grado de terapia intensiva destacó que el déficit de combustible impacta además en la disponibilidad de medicamentos de amplio espectro.
Asimismo, restringe el suministro de agua requerido para el funcionamiento del riñón artificial de la sala. Para contrarrestar estas afectaciones, el personal médico prioriza la aplicación del método clínico y la superación constante del capital humano. La estrategia incluye la coordinación con otros hospitales y farmacias para asegurar exámenes complementarios y fármacos. Estas alternativas resultan fundamentales en el cuidado de las pacientes maternas en estado crítico.
El bloqueo estadounidense ocasiona afectaciones diarias al sector de la salud cubano, ensañándose en programas sensibles como la atención al grave y la oncología. ro/dpg