No te compres un smartwatch si tienes tatuajes

No te compres un smartwatch si tienes tatuajes

Llevar tatuajes es muy común en la actualidad y miles de personas en España tienen uno. Hay quienes los tienen por las piernas, otros en la espalda, mientras que la gran mayoría los lleva en el brazo. Lo que muchos no saben antes de tatuarse el brazo por la parte de la muñeca es que puede resultar un gran inconveniente para un smartwatch, puesto que los sensores de los relojes se encuentran con una barrera a causa de los pigmentos del tatuaje. El problema reside en cómo la luz traspasa la piel y cómo los sensores de los relojes interpretan el flujo sanguíneo a través de la piel.

Si estabas pensando en comprar un smartwatch próximamente para monitorizar tu salud y tu rendimiento deportivo, conviene que tengas en cuenta que tus tatuajes pueden suponer un problema para las funciones de monitorización del dispositivo. La ciencia del sensor PPG y el muro de la tinta La mayoría de los relojes inteligentes del mercado utilizan una tecnología denominada fotopletismografía PPG. Este sistema se basa en la emisión de una luz verde mediante LEDs situados en la base del smartwatch para medir el movimiento de la sangre a través de la piel. Los tatuajes oscuros o con pigmentos densos actúan como una barrera que absorbe la luz del sensor antes de que llegue a los vasos sanguíneos, impidiendo una lectura correcta de las pulsaciones.

Además, si el diseño del tatuaje es irregular, la luz se dispersa de forma errática, provocando lecturas totalmente falsas que confunden al dispositivo. El sensor de oxígeno es todavía más sensible en este sentido, ya que requiere el uso de luz roja e infrarroja. Esta longitud de onda queda bloqueada por cualquier rastro de tinta, generando un error constante en la monitorización de salud que impide conocer la saturación del oxígeno en sangre real del usuario en situación de reposo. El drama del bloqueo automático y las notificaciones Otro de los problemas que supone tener tatuajes por la parte de la muñeca y usar smartwatch tiene que ver con los métodos de seguridad de desbloqueo del dispositivo.

La mayoría de los relojes actuales bloquean el dispositivo con un código PIN al detectar que han perdido el contacto con la piel. Si el sensor de proximidad no detecta la piel a través de la tinta, el reloj interpreta que se ha retirado de la muñeca del usuario, bloqueando el acceso de forma inmediata. Esta situación provoca que el usuario tenga que introducir constamente la contraseña cada vez que intenta mirar la hora o acceder a cualquier función del smartwatch. En algunos modelos, dependiendo de la configuración, también se silencian las notificaciones de las aplicaciones debido a esta falta de reconocimiento.

El reloj bloquea el acceso a las apps y otras funciones del dispositivo por seguridad al no poder validar la identidad del usuario a través del contacto con la piel. Alternativas y soluciones para usuarios tatuados Para los usuarios con tatuajes densos en el brazo, las soluciones pasan por el uso de accesorios externos. La recomendación es vincular una banda de frecuencia cardíaca pectoral mediante conexión inalámbrica, permitiendo que el reloj registre los datos del pecho e ignore el sensor de la muñeca. Es la única forma de garantizar una precisión total durante los entrenamientos o la monitorización del sueño.

Otra alternativa práctica es desplazar la caja del reloj hacia un hueco limpio de tinta o probar en la muñeca contraria, si es que no tienes tatuajes ahí. Algunos usuarios han reportado mejoras utilizando pegatinas de resina transparente sobre el sensor para concentrar el haz de luz, aunque no es una solución definitiva. Estos trucos permiten que tu smartwatch siga funcionando pese a haberte tatuado y que la inversión en un reloj inteligente merezca la pena.