Basado en interpretaciones y juicios del autor sobre hechos, datos y eventos. Tras jugar durante horas a Forza Horizon 6, me queda claro el gran juego que es, pero padece el mismo problema que otras tantas sagas de conducción, como pueda ser Gran Turismo. Forza Horizon 6 ha llegado para proclamarse como el nuevo rey de la conducción arcade. No obstante, no le ha costado mucho recoger el título, ya que ha sido heredado de Forza Horizon 5....
Y creo que esto es el mejor reflejo de la realidad que vive el género ahora mismo. Creo que Forza Horizon 6 es un juego mastodóntico, un trabajo exquisito lleno de calidad, pero mientras jugaba me daba cuenta que ya no sorprende. Sí, ese Japón es increíble, pero las mejores sensaciones que notas al volante ya las has experimentado en pasadas entregas. Y este deja vú no solo está vinculado con la saga de Xbox, sino que también lo he experimentado recientemente con otras franquicias como Gran Turismo o Need for Speed, y por supuesto, cada año con cada entrega que se lanza de la franquicia F1.
Forza o Gran Turismo son titanes, pero deben ofrecer novedades de peso en próximas entregas La realidad es que los grandes lo tienen "fácil" para seguir siendo excelentes juegos porque ya son perfectos o casi perfectos. Sin embargo, pese a su calidad, empiezo a cuestionar que merezca la pena pasar a un Forza Horizon 7 o a un Gran Turismo 8 en un futuro si solo van a apostar por cambios de localización, pequeñas mejoras o un mayor número de automóviles. No hay nada "radical" a la vista. Ahora mismo, ser revolucionario dentro del videojuego de conducción es sumamente complicado.
Arriesgarse, muchas veces, sale caro, seguir por la misma senda tampoco es garantía de nada y remodelarse puede no ser ese revulsivo que esperarías (mira Forza Motorsport). ¿Cómo puede el género de la conducción dar un nuevo acelerón? Creo que la gran mayoría de estas sagas (al igual que The Crew o la ya extinta Project CARS) afrontan un problema sistémico... Todas parecen tener un limitador que les impide aumentar la velocidad punta. ¿Hasta dónde se puede seguir mejorando o impresionando? En el caso de los nombres asociados a Xbox y PlayStation, casi todo el mundo parece estar de acuerdo en que las cuartas entregas son talismanes que subieron tan alto el listón, que poco más se ha podido hacer desde entonces más que seguir limando y puliendo.
Forza Horizon 4 fue un acelerón bestial y todo lo que ha ido llegando se ha basado en ese modelo. Por su parte, Gran Turismo 4 es la entrega más recordada y si bien se han ido añadiendo sistemas en posteriores juegos, ninguno ha conseguido superar las buenas sensaciones que dejó el título lanzado hace ya, atención, más de 20 años. Hay varios factores que lastran la posibilidad de innovar de forma contundente. La simulación y el arcade tienen limitaciones en materia jugable.
No se pueden añadir muchas más mecánicas a estas facetas de conducción y ya están extremadamente pulidas. También juega en contra el propio desempeño técnico de los juegos. El caso de Forza Horizon 6 es el más claro. El juego presenta un nivel gráfico muy alto, pero incluso siendo el primer título de la saga en lanzarse exclusivamente en la presente generación de consolas, el salto visual tampoco es tan impactante viendo a su predecesor.
No sé qué debe hacer Forza para seguir innovando... Quizá añadir más tipos de vehículos, como motos o aviones, u ofrecer unas interacciones más "sandbox" en sus mundos, pero desde luego, ahora mismo, ya vamos por la tercera entrega que se siente "más de lo mismo", a pesar de ser un juego sobresaliente tras otro. Por otra parte, Gran Turismo lo tiene algo más complicado. El apoyo que Sony ha dado a Gran Turismo 7 ha sido digno de aplauso, pero eso señala que debemos esperar más y más a novedades o modos de simulación nuevos.
Y encima, la competencia aquí es más encarnizada, teniendo en cuenta que existen títulos como Assetto Corsa o iRacing que ofrecen una simulación más profunda y de nicho. Y es que el no innovar acaba pasando factura. Ahí tenemos el caso de Need for Speed. La saga, ahora mismo, está aparcada por EA, pese a que hemos tenido entregas que han tratado de repescar su esencia.
Need for Speed Unbound lo intentó, pero no llegó a calar y eso solo ha generado más dudas dentro de la compañía. El tiempo y la repetición de conceptos, por muy buenos que sean, juegan en contra de las sagas de conducción. Forza Horizon ha llegado a donde ha llegado porque fue un concepto nunca antes visto en un juego de coches. Ahora debe tratar de repetir un adelantamiento similar.
Y sinceramente, espero que lo consiga en un futuro. Por suerte, mientras los grandes que van en cabeza batallan contra sus propios fantasmas, otros aspirantes sumamente interesantes y disfrutones van llegando. Es el caso del renacer de la saga Screamer o del próximo Star Wars: Galactic Racer, el Burnout de vainas... Snif, snif...
Ojalá volviese Burnout. Creo que la saga aún no se ha... quemado.