Un Lewandowski emocionado: "Una vez culé, siempre culé"

Un Lewandowski emocionado: "Una vez culé, siempre culé"

Emocionado, con lágrimas en los ojos, Lewandowski se retiró del campo en medio de una atronadora ovación, a falta de un puñado de minutos para la conclusión del partido. Después, el delantero polaco volvió a emocionarse al ver entrar a su mujer y a sus hijas sobre el césped y al dirigirse a esa afición que tanto quiere y que no lo esconde. Micrófono en mano, sin papeles ni guion, ‘Lewy’ se dirigió a la grada con palabras sentidas. Arrancó con un “hola amics culés” en catalán.

Después siguió con los agradecimientos. “muchas gracias por venir hoy, para mi es un día emocionante y difícil, pero cuando llegué sabía que era un club muy grande y con vuestro cariño ha sido increíble”, dijo, titubeando emocionado. Los aplausos le reconfortaron y le permitieron seguir. El delantero polaco prosiguió reconociendo que “desde el primer día me sentí como en casa. Nunca olvidaré cuando coreáis mi nombre”.

Agradecimiento que extendió a los que han estado más cerca de él. “Gracias a los jugadores, a los técnicos y a los trabajadores, ha sido un honor trabajar por este club. Hemos vivido grandes momentos en estos cuatro años y me siento orgulloso con todo lo que hemos hecho juntos”, subrayó, añadiendo: “Me despido en el estadio pero siempre llevaré al Barça en mi corazón. Gracias a vosotros, a la afición. Una vez culé, una vez para siempre”.

Y concluyó: “Visca el Barça y visca Catalunya”. Fue el colofón a un homenaje muy cuidado, con mucha química entre Lewandowski y la afición y con un Barça que le despidió como se merecía por un trabajo de 192 partidos y 119 goles