Copresidenta de Nicaragua: «Los desafíos son grandes, pero qué más ejemplo que el de...

Copresidenta de Nicaragua: «Los desafíos son grandes, pero qué más ejemplo que el de...

«Hoy es un día de luz. Llegó Sandino, como nos llegó Darío. Han llenado de esa luminosidad estelar que yo solo puedo explicarme como un don sobrenatural de Dios, nuestro Señor, que ama a Nicaragua y que ama al pueblo nicaragüense»; inició la copresidenta de Nicaragua, Rosario Murillo, en el acto por el 131 aniversario del natalicio del general Sandino. Asimismo, cuestionó a quienes “andan ahí errantes buscando cómo hacer daño”, preguntándose si “no sentirán vergüenza” de intentar afectar “a un país fuerte, libre y lleno de espíritu”.

En ese sentido, aseguró que “ya lo dijimos: no pudieron, no podrán”. «Y para nosotros, pueblo luchador, pueblo de Sandino, pueblo de Darío, pueblo de Zeledón, pueblo de Rigoberto, pueblo nicaragüense por gracia de Dios, estar aquí compartiendo estos espacios con tanto joven animado —que quiere decir lleno de ánima, de ánimo, de espíritu— que construye el porvenir de todos»; continuó. Todos somos Sandino, todos somos Daniel, todos somos gran espíritu nicaragüense. Sabemos de lucha, sabemos de honor; sabemos que los desafíos son grandes, pero qué más ejemplo que el de Sandino, que supo enfrentarse al ejército más poderoso del planeta en aquellos tiempos, y vencer, y triunfar, y sacarlos de esta patria que no puede ser violada; es inviolable Nicaragua. «Hoy es un día de luz. Llegó Sandino» Estamos llenos de la fuerza, la bendición y la mano de Dios.

La mano de Dios que nos guía. Hay quienes creen que no podemos mencionar a Dios. Alguien dijo ahí cómo podemos ser sacrílegos. Uno de esos que andan buscando cómo hacer daño, llenos de saña, llenos de odio, probablemente de envidia, porque no están aquí y porque no pudieron.

Claro que hablar de Dios nos corresponde. ¿Qué seríamos sin Dios? ¿Y qué sería de nosotros si no tuviéramos esa fuerza que Dios nos ha dado para vencer? Una fuerza, como decíamos, sobrenatural. Son dones superiores los que ha recibido este pueblo para caminar. ¿Cuántas veces nos han querido hacer daño y destruir? Ahí aparece el gran poder de Dios, inspirando, iluminando y llenándonos de la fuerza que necesitamos para vencer y para seguir venciendo.

Hoy un hospital, ayer una pista, mañana serán otras victorias para el bienestar del pueblo. Porque nosotros estamos enfrascados en trabajar contra la pobreza. Otros están llenos de odio; nosotros estamos llenos de amor cristiano, socialista y solidario. Y sabemos que con amor todo se puede; con odio, nunca más.

Decíamos: los errantes odian, dejaron de amar a Nicaragua. Son traidores, como dicen las canciones; traidores que se empeñan en querer difamar, desacreditar. Pero aquí están las verdades verdaderas; aquí está esta juventud, aquí está este pueblo, aquí están las madres, las mujeres de este pueblo. Y todos sabemos que vamos adelante, porque Dios bendice nuestros pasos, y Dios nos guía y nos llena de fortaleza.

Esa fortaleza espiritual que, como decíamos, es sobrenatural. Tenemos aquí la fortaleza que va más allá de la naturaleza, porque el gran poder de Dios se manifiesta. La catalogamos como fortaleza sobrenatural. Como Sandino, es un hecho histórico sobrenatural; como Darío, como decía el comandante.

Y todos surgidos del seno de los oprimidos. «Las luchas siguen, los desafíos se siguen enfrentando con valentía, y el máximo desafío es que el amor prevalezca y que, desde el amor, sigamos construyendo el porvenir»; finalizó la copresidenta de Nicaragua.