El Dr. Surós, experto en medicina deportiva, analiza la lesión de Fermín: "Yo lo descartaría"

El Dr. Surós, experto en medicina deportiva, analiza la lesión de Fermín: "Yo lo descartaría"

El FC Barcelona, tal y como avanzó Mundo Deportivo, anunció este lunes que Fermín López tendrá que ser intervenido de una fractura en el quinto metatarsiano del pie derecho, algo que le descarta para el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá que se inicia el próximo mes de junio. Para analizar la lesión del centrocampista azulgrana, MD contactó con el Dr. Jordi Surós, traumatólogo y especialista en medicina deportiva. El director de Sportcat (Sports Medicine) descartó que el de El Campillo pueda estar en la cita mundialista teniendo que pasar por el quirófano. "Si se ha decidido operar, tendríamos que descartar a Fermín para el Mundial.

Pero con una buena estabilización quirúrgica, una buena rehabilitación pautada y el seguimiento médico habitual para estas lesiones, no tiene que haber ningún problema de cara al futuro", alertó. Pese a no ser una lesión grave, el Dr. Surós explicó la complejidad de la misma por la zona en la que está situada. "El quinto metatarsiano es el hueso situado en la parte externa del pie, la zona del dedo pequeño es muy importante en el fútbol porque participa en los apoyos laterales, en los cambios de dirección, aceleraciones, frenadas y los gestos explosivos del deporte", argumentó. El galeno de Girona también trató de quitar hierro a la lesión. "Un dato importante a tener presente es que el jugador pudo salir caminando del terreno de juego, esto no descarta una fractura, pero sí que hace pensar que no estaríamos ante una fractura claramente desplazada o una peña lesión por arrancamiento o un simple edema óseo", aunque también se mostró cauto a la hora de dar un pronóstico. "Sin ver las pruebas de imagen no podemos saber el alcance exacto de la lesión".

El Dr. Surós hizo un repaso de las opciones que se pueden dar en una lesión como la que ha sufrido Fermín. "En esta zona existe una lesión clásica conocida como la fractura de Jones que afecta al quinto metatarsiano y que en deportistas de alto nivel se trata con mucha precaución porque puede tener riesgo de retraso de consolidación o recaída si no se estabiliza correctamente. En algunos casos se podría plantear un tratamiento conservador, con inmovilización, descarga y control evolutivo, pero en futbolistas profesionales muchas veces el equipo médico opta por una intervención quirúrgica para estabilizar el hueso y dar más seguridad al proceso de la propia recuperación", razonó. Muy partidario de la medicina regenerativa, el Dr.

Surós no descartaría un tratamiento conservador en caso de que no hubiera una fractura con desplazamiento. "Personalmente, si no hay desplazamiento, optaría por realizar un tratamiento conservador intensivo, con tecnología de última generación, como sería la resonancia magnética terapéutica, la hipertermia profunda o la terapia de vacío intermitente y lo asociaría a técnicas biológicas para acelerar la cicatrización", señaló. "Estos tratamientos conservadores pueden reducir a un tercio los tiempos normales de cicatrización. En el caso de la cirugía, lo más habitual consiste en colocar un pequeño tornillo o clavo intramedular para fijar la zona lesionada y que tenga una consolidación más fiable". Operación no es sinónimo de lesión grave Por otro lado, el Dr. Surós también quiso tranquilizar que por el hecho de que Fermín tenga que ser intervenido eso "no siempre significa que la lesión ósea sea gravísima, sino que a veces se opera para reducir riesgos y optimizar los tiempos de recuperación". "A partir de ahí, la recuperación dependería de la localización exacta de la lesión, de si hay desplazamiento o no, y del tipo de fractura.

Sin ver las pruebas no podemos concretar, pero en este tipo de lesión, aunque el pronóstico puede ser bueno, las seis u ocho semanas de recuperación incial prácticamente no las podemos descartar", subrayó. Y es que una vez se someta a la cirugía, Fermín tendrá un periodo largo de recuperación antes de volver a jugar. "Después no basta que el dolor desaparezca, sino que el jugador debe recuperar el apoyo, la fuerza, la movilidad, la carrera, el impacto, los cambios de dirección y gestos específicos de fútbol antes de volver a competir. Por tanto, de entrada no hablaría de mal pronóstico, pero sí de una lesión que exige prudencia", concluyó.