El sector espaciotemporal de China impulsado por el sistema de navegación satelital BeiDou alcanzó un valor de 1,33 billones de yuanes en 2025, consolidándose como uno de los motores tecnológicos más importantes del país y reforzando el papel de China en la industria global de navegación y posicionamiento. Según el nuevo libro blanco anual sobre el desarrollo de la industria espaciotemporal BeiDou, el sector de la navegación satelital, considerado la base de este ecosistema tecnológico, alcanzó los 629.000 millones de yuanes, lo que representa un crecimiento interanual del 9,24 %. El Sistema de Navegación por Satélite BeiDou se ha integrado de forma acelerada con tecnologías como el 5G, la inteligencia artificial (IA), el Internet de las Cosas y los gemelos digitales, impulsando la transformación digital en sectores como transporte, agricultura inteligente, comunicaciones móviles y gestión urbana. En el mercado de consumo, la expansión de BeiDou continúa creciendo rápidamente.
Entre 1.200 y 1.400 millones de teléfonos inteligentes ya incorporan posicionamiento BeiDou, lo que representa aproximadamente el 98 % del total. Además, más de 160 millones de dispositivos wearables, como relojes inteligentes y pulseras deportivas, utilizan esta tecnología. El desarrollo de los vehículos de nueva energía y los sistemas avanzados de asistencia a la conducción también ha acelerado la adopción de BeiDou. Más de 100 millones de automóviles en China cuentan ya con dispositivos de navegación compatibles con este sistema.
A nivel internacional, los servicios y productos relacionados con BeiDou se utilizan en más de 140 países y regiones. Las empresas chinas han establecido más de 20 centros de servicio en mercados vinculados a la Iniciativa de la Franja y la Ruta, fortaleciendo la presencia global del sistema. Expertos consideran que BeiDou se está consolidando como una infraestructura clave para la economía digital y la nueva generación de industrias inteligentes. Básicamente, el GPS chino ya dejó de ser “el otro sistema” y se convirtió en una pieza central de la vida diaria de cientos de millones de personas.
Cosas del siglo XXI: uno pide comida, desbloquea una bici eléctrica y evita perderse gracias a satélites orbitando a miles de kilómetros.