El economista Leonardo Vera afirmó que el mercado cambiario venezolano opera bajo un esquema institucional que limita su funcionamiento y alimenta la inestabilidad del tipo de cambio. Señaló que, pese al mayor flujo de divisas observado en los últimos meses, la economía “se está comiendo todos esos dólares”, en un entorno marcado por restricciones operativas y por la ausencia de lineamientos claros sobre la política cambiaria. Vera sostuvo que el país ha transitado por varios mecanismos de liquidación de divisas en lo que va de año sin lograr un diseño adecuado. Describió un sistema altamente segmentado, donde los usuarios no pueden operar libremente entre bancos ni realizar transacciones entre cuentas en divisas. “No hay comunicación entre el mercado no oficial y el oficial y el arbitraje no trabaja para que se cierre la brecha”, afirmó en entrevista con Unión Radio.
El economista indicó que esta desconexión impide que los precios converjan y limita la capacidad del mercado para absorber shocks. Añadió que incluso las casas de cambio están obligadas a vender divisas a una tasa de referencia que no refleja el valor real del mercado. Más leídas Falta de una guía institucional sobre el tipo de cambio Vera advirtió que la ausencia de una señal clara sobre la dirección de la política cambiaria agrava la incertidumbre. A su juicio, no existe una comunicación oficial que indique si el objetivo es anclar el tipo de cambio, fortalecer reservas o establecer un rango operativo. “No sabemos hacia dónde va el tipo de cambio, no hay una guía institucional”, señaló.
Esa falta de orientación, añadió, alimenta expectativas negativas. En un entorno de desconfianza, las empresas tienden a dolarizar de inmediato cualquier ingreso en bolívares, lo que presiona la demanda de divisas y acelera la depreciación. “Cuando tú no sabes hacia dónde apunta la política macroeconómica, tus expectativas se alinean siempre hacia el peor escenario”, afirmó. El economista insistió en que la conducción de expectativas es un componente central de cualquier estrategia de estabilización. A su juicio, el país necesita anuncios claros y consistentes que definan el rumbo de la política cambiaria y reduzcan la incertidumbre que domina las decisiones de empresas y agentes financieros.