El delantero polaco cerrará su etapa en el Barça esta semana, pero tanto él como su familia tienen claro que se afincarán en Barcelona una vez cuelgue las botas tras una última aventura que apunta a Arabia Robert Lewandowski podrá presumir siempre de haber dejado una huella imborrable en los aficionados del FC Barcelona. Más allá de los 119 goles que ha marcado en sus 192 partidos oficiales como azulgrana y de los 7 títulos que ha conquistado (3 Ligas, 3 Supercopas de España y 1 Copa del Rey) en sus cuatro temporadas en Can Barça, los culés tienen muy presente que el delantero polaco dejó a todo un Bayern campeón para arriesgarse en la aventura de levantar a un Barça en plena depresión por la marcha de Messi y con las arcas vacías por la pandemia del Covid-19. Eso, sumado a mostrarse como un profesional de los pies a la cabeza del primer al último día, propició que Lewy tuviera una despedida del Barça a la altura de su leyenda. Con 37 años –el próximo mes de agosto cumplirá los 38–, Lewandowski decidió que había llegado el momento de cerrar su etapa como azulgrana, consciente de que su rol en el equipo iba a ir a menos y que un competidor como él debía buscar nuevos retos fuera del Barça.
De ahí que quisiera disfrutar de todos y cada uno de los momentos de su adiós en la que ha sido su casa durante los últimos cuatro años. Antes, durante y después del partido, Lewy lo vivió con máxima intensidad y recibió el cariño de todos. De los casi 60.000 espectadores que se dieron cita principalmente para despedirse de él; de sus compañeros, que corrieron a abrazarse a él en el momento de salir sustituido para llevarse la gran ovación de la noche y luego lo mantearon; de sus técnicos y todo el staff, que le hicieron el pasillo junto al resto de futbolistas, y de su familia. La madre de Robert estuvo presente en la grada y se emocionó como su hijo al ver el cariño que los culés le dispensaban.
Igual que su esposa, Anna, y sus dos hijas, y una decena de amigos, algunos afincados en Barcelona y otros llegados desde Polonia para la ocasión. Ya con el Camp Nou en silencio, con las gradas vacías, y tras las emociones vividas a flor de piel por el tributo de toda la afición, sus compañeros, el staff y los presidentes, Lewy vivió en la intimidad sus últimos momentos sobre el césped del Camp Nou. Fotografías para el recuerdo que captó nuestro compañero Manel Montilla. Pero pese al adiós, Robert y su familia en realidad se despidieron del Barça, pero no de Barcelona.
Según pudo saber Mundo Deportivo de fuentes cercanas al jugador, la intención de Lewandowski es regresar a Barcelona una vez concluya su última aventura que, salvo sorpresa, le llevará a Arabia. Tanto él como su esposa, que tiene un gimnasio montado en la capital catalana, así como sus dos hijas, han encontrado un hogar en Barcelona que, como el Barça, les ha marcado para siempre.