Seguro que, o te ha pasado a ti o a alguien cercano: llegas al control del aeropuerto, abren la mochila y, de repente, tu powerbank acaba retirada y te ves obligado a viajar sin ella… o a perder el avión. El motivo no es llevar una batería prohibida, sino desconocer unas normas que han endurecido mucho el control sobre estos accesorios, en favor de la seguridad a bordo. Normativa para llevar powerbanks en aviones El problema es que mucha gente sigue creyendo que basta con meter la batería en la mochila y olvidarse del tema. Y esto es un gran error.
En 2026, viajar con una powerbank implica cumplir reglas muy concretas relacionadas con su capacidad, dónde la transportas e incluso cómo debe ir protegida, ya que las baterías de litio representan un riesgo potencial de incendio si sufren daños o un cortocircuito. Solo en el equipaje de mano Una powerbank jamás puede viajar en la maleta facturada. Tiene que ir obligatoriamente en el equipaje de mano, porque se considera una batería de litio suelta y no un dispositivo integrado. Si facturas una mochila o maleta con una batería portátil dentro, es muy probable que sea retirada durante la inspección o incluso que el equipaje quede retenido.
Límite de dispositivos Ten en cuenta que una batería externa no deja de ser un dispositivo electrónico más y no puedes subir todos los que quieras a tu avión. La IATA limita a 15 los dispositivos que puedes llevar contigo, pero esto no quiere decir que puedas subir 15 powerbank. Echa cuentas. Si llevas un móvil, un portátil, una cámara y un smartwatch, estos ya son 4 dispositivos que hay que sumar para no sobrepasar el límite de 15 dispositivos que puedes subir a bordo.
Si eres alguien que necesita viajar con muchas baterías externas por su trabajo, es vital enumerar todos los equipos que llevas al viaje. Capacidad máxima Aquí es donde mucha gente se lleva el disgusto: los vatios-hora o Wh. La normativa aplicada por operadores aéreos bajo recomendaciones de organismos como EASA e IATA establece un límite general de 100 Wh sin autorización previa. Entre 100 Wh y 160 Wh sí puedes llevar la batería, pero necesitas permiso de la aerolínea y normalmente se limita a dos unidades por pasajero.
Por encima de 160 Wh, directamente no podrás embarcar con ella en un vuelo comercial. El gran problema es que muchísimos usuarios ni siquiera saben cuántos Wh tiene su batería. La buena noticia es que averiguarlo es muy fácil. Algunas powerbanks muestran directamente la cifra en Wh en una etiqueta o grabada en la carcasa, pero, si no aparece, tendrás que calcularla con una fórmula muy simple: Tienes que dividir los mAh entre 1000, y el resultado multiplicarlo por el voltaje.
Por ejemplo, una batería de 20.000 mAh con voltaje de 3,7 V equivale aproximadamente a 74 Wh, por lo que entra sin problemas en el límite estándar. Ahora, una de 30.000 mAh con el mismo voltaje rondará los 111 Wh y ya podría exigir autorización previa dependiendo de la aerolínea y de sus políticas internas. Por lo general, si tu powerbank se queda por debajo de los 27.000 mAh, normalmente estarás por debajo de los 100 Wh. Cuando empiezas a superar los 30.000 mAh conviene revisar la ficha técnica antes de viajar, especialmente si hablamos de modelos pensados para portátiles. ¿Y cómo se pide permiso si supera los 100 Wh?
Aquí deberás entrar en la web oficial de la aerolínea o contactar con atención al cliente varios días antes del vuelo. Muchas compañías tienen formularios de objetos especiales o mercancías peligrosas, mientras que otras permiten gestionarlo por chat, email o teléfono. Ten preparados los datos exactos de la batería: marca, modelo, capacidad en mAh y Wh, además de una captura de la ficha técnica o foto donde se vea claramente la información energética. Protección Además de no superar ciertos límites y llevarla contigo, la batería debe ir protegida contra cortocircuitos.
Traducido al lenguaje cotidiano, evita llevarla suelta junto a monedas, llaves o cables metálicos. Lo ideal es conservarla en su funda, caja o una bolsa independiente dentro de la mochila. No la uses Que la puedas llevar contigo no significa que puedas usarla. El último texto de la IATA señala que está prohibido su uso a bordo del avión.
Es decir, deberás apagarla y no podrás ni cargar tus dispositivos con ella ni rellenar su energía mediante los USB del avión. Sí que podrás usarla antes y después de embarcar, pero nunca durante el vuelo. Conociendo todas estas normas, es decir, la capacidad de las baterías que puedes llevar, cuántas puedes meter en tu equipaje de mano, cómo protegerás y cuando puedes usarlas, podrás llegar a tu destino sin que ningún trabajador de la aerolínea o de seguridad del aeropuerto te requise tu powerbank.