Se acerca el buen tiempo, pero el más peligroso para tu móvil: 4 consejos imprescindibles para los meses de verano

Se acerca el buen tiempo, pero el más peligroso para tu móvil: 4 consejos imprescindibles para los meses de verano

Se acerca la llegada de las altas temperaturas y hay quienes ya han comenzado a ir a pasar el día a la playa, mientras que otros ya se están preparando para disfrutar de la tranquilidad del mar durante una quincena completa. Sin embargo, este momento de desconexión y relajación puede acabarse rápidamente si tu smartphone sufre daños, y con los meses de verano también se aproxima la época más peligrosa para los móviles. El verano en España es muy caluroso y unido a otros factores puede provocar que tanto la batería del teléfono como su rendimiento o diseño se vean afectados de forma irreversible. De modo que, pese a que los fabricantes garantizan todo tipo de protecciones en sus dispositivos, como la resistencia al agua y el polvo, la playa es uno de los principales enemigos de los smartphones debido a que un simple descuido puede traducirse en fallos críticos, así que hemos reunido una serie de consejos imprescindibles para que no le ocurra nada a lo largo de los próximos meses.

Evita la exposición solar directa y el sobrecalentamiento Dejar el smartphone a pleno sol en la playa o en el coche durante el trayecto hacia tu alojamiento es una de las formas más rápidas de dañar la batería. Es habitual que las temperaturas en estas dos situaciones sean extremadamente elevadas, alcanzando temperaturas superiores a los 40 grados. Este exceso de calor provoca sobrecalentamientos severos en el teléfono, ralentizando su rendimiento y dañando la batería, reduciendo de manera considerable su vida útil a largo plazo. Por lo tanto, intenta colocarlo siempre a la sombra de la sombrilla o colócalo en un soporte frente a los sistemas de ventilación del coche.

La arena puede rayar tu móvil La arena de la playa parece inofensiva, pero es un material que puede rayar con facilidad tanto el cristal como el cuerpo del dispositivo. Sin embargo, el mayor peligro ocurre cuando la arena se introduce en el puerto USB-C o cualquiera de las ranuras que tiene el móvil. En el caso de que se te caiga a la arena, haz lo siguiente: - No frotes la pantalla: si detectas arena, nunca uses una toalla para limpiarla. La fricción arrastrará los granos, rayando la superficie al 100%. - Aire comprimido: para retirar suciedad de los puertos, altavoces y otras ranuras, utiliza botes de aire comprimido.

Evita soplar con la boca para no introducir humedad. Lo mejor que puedes hacer si vas a pasar el día en la playa es utilizar fundas herméticas certificadas que mantengan el agua, el polvo y la arena lejos de tu smartphone. Así evitarás cualquier tipo de problema. El peligro de las cremas solares Las cremas y protectores solares son indispensables para la piel, pero son una pesadilla para los móviles y su diseño.

Los compuestos químicos que llevan en su interior pueden desgastar la tecnología de las pantallas que impiden que la grasa deje huella, volviendo el cristal áspero al contacto. Además, el aceite de la crema puede penetrar en el interior del dispositivo mediante los puertos y botones, provocando daños en el interior del dispositivo. En este caso, nuestro consejo es no utilizar el teléfono si te acabas de echar crema y esperar como mínimo una media hora. El agua del mar no es agua dulce Los fabricantes prometen resistencia al agua mediante los populares certificados IP68 o IP69.

Sin embargo, estos se obtienen en pruebas de laboratorios con agua dulce, mientras que el agua del mar contiene sal, un agente corrosivo muy dañino para los smartphones y sus componentes internos. Si metes tu móvil en el agua por error o se cae por accidente, apágalo y enjuágalo con agua dulce para eliminar la sal. No uses un secador ni nada por el estilo, ya que el calor que genera puede provocar más daños todavía, así que debes dejarlo secar de forma natural durante 24 horas.