Ya es oficial: la secuela de la peor película de zombis la historia se rueda en secreto tras ganar 100 millones de dólares

Ya es oficial: la secuela de la peor película de zombis la historia se rueda en secreto tras ganar 100 millones de dólares

Durante años, el nombre de Uwe Boll fue sinónimo de burla dentro de la industria del videojuego y el cine. El director alemán, conocido por sus bochornosas adaptaciones de videojuegos, que casi siempre recibían críticas negativas, parecía haber desaparecido del ojo público. Boll nunca ha sido alguien que se preocupe demasiado por las opiniones ajenas, y ahora regresa al género del terror zombi con una nueva producción que parece diseñada para recuperar el encanto que convirtió su cine en objeto de culto involuntario a principios de los 2000. Sí, como informan desde Hollywood Reporter, director ha anunciado el inicio de la producción de 23 Years Later — The Castle of the Dead, una película de horror zombi que él mismo describe como una “secuela no oficial” de House of the Dead, aquella adaptación del videojuego de Sega estrenada en 2003.

El rodaje comenzará el próximo 5 de septiembre en Alemania y contará con el regreso de Jonathan Cherry y Ona Grauer, los protagonistas de la película original. Uwe Boll, conocido por dirigir la peor película de zombis de la historia, está rodando en secreto su secuela Esta producción no tiene relación oficial con la licencia de Sega. Boll no posee actualmente los derechos de adaptación de la saga House of the Dead, lo que convierte el proyecto en una especie de heredera espiritual más cercana al cine de explotación que a una continuación legítima. Y, siendo sinceros, esta filosofía encaja perfectamente con la trayectoria del cineasta alemán.

La próxima película trasladará la acción desde una casa infestada de muertos vivientes a un castillo medieval lleno de zombis. Michael Roesch, colaborador habitual de Boll y productor del proyecto, resumió el concepto con humor: "Estamos pasando de una casa llena de zombis a un castillo lleno de zombis". La primera película de House of the Dead seguía a un grupo de estudiantes que asistían a una rave en una isla remota, solo para encontrarse atrapados entre hordas de zombis. Rodada con un presupuesto modesto -por decir algo- y conocida por incorporar secuencias del videojuego directamente en el montaje, la película se convirtió rápidamente en una de las adaptaciones de videojuegos más criticadas de su época.

A pesar de las críticas, logró un éxito comercial inesperado en el mercado doméstico. Según el director Uwe Boll, la película habría generado más de 100 millones de dólares en ventas físicas en formatos como el DVD y vídeo bajo demanda a nivel mundial, lo que explica su persistente interés en revivir la saga más de dos décadas después. El regreso de Boll coincide con un momento particularmente interesante para la saga de SEGA. Paul W.

S. Anderson, director de la saga cinematográfica de Resident Evil, está trabajando actualmente en un reboot oficial de House of the Dead para Sega. Boll no ha perdido tiempo en lanzar una crítica mordaz al proyecto. Al conocer la noticia del reinicio, el cineasta imaginó “una orgía de CGI sin alma”.

Su nueva película, en cambio, y en sus propias palabras, apostará por efectos prácticos, violencia artesanal y el llamado gore físico, reivindicando el terror clásico y vintage frente a la dependencia digital de muchas producciones modernas. Habrá que ver si lo cumple. A principios de los 2000, Boll era una cara conocida en las películas de videojuegos. El realizador dirigió adaptaciones como Alone in the Dark, BloodRayne y Postal, que recibieron críticas demoledoras por su nefasta calidad pero que, al mismo tiempo, le granjearon una base de seguidores fascinados por el caos de sus películas.

Cada cinta superaba a la anterior en los más amplios términos negativos, algo que fascinó a una generación de espectadores que esperaban con ahínco sus adaptaciones. Años después de su época dorada, Boll parece decidido a seguir su propio camino.