El Arsenal, 22 años después, se ha proclamado campeón de la Premier League. Un título que tiene como gran protagonista a Mikel Arteta, entrenador de los 'gunners', pero también a Pep Guardiola, quien fue su maestro cuando ambos estaban en el Manchester City. Y es que el técnico vasco formó parte del cuerpo técnico del catalán. Ocurrió desde el verano de 2016 hasta diciembre de 2019, un periodo de cuatro temporadas en la que juntos alzaron dos Premier.
Guardiola hizo a Arteta todo lo que es hoy. Aprendió de sus métodos de trabajo, estudió sus ideas y las intentó plasmar sobre el terreno de juego cuando ambos dieron por finalizada su colaboración laboral. Cierto es que el entrenador del Arsenal ha ganado la liga inglesa con un estilo de juego muy distinto al de Pep, pero en sus primeros años en el norte de Londres siempre quiso que sus jugadores practicaran un fútbol parecido al que el propio Mikel estaba acostumbrado a ver en las sesiones de entrenamiento de los 'sky blues'. Curiosamente, este Arsenal se ha proclamado campeón de la Premier a base de una obsesión absoluta por el orden defensivo.
Es el equipo que menos goles ha encajado con diferencia. Además, se ha destapado también como el más efectivo en las áreas. Con sus defectos y con sus virtudes, con un juego que puede gustar más o menos al espectador, pero no hay ni un solo pero que ponerle al conjunto londinense. A su manera, Arteta ha dejado a Guardiola sin título de Premier.
Y con esta son dos temporadas consecutivas en las que el técnico de Santpedor no gana la liga inglesa. Todo ello en el que puede ser el último baile de Pep en el Manchester City. Ante el Aston Villa, en una última jornada en la que ya no se jugará nada, el Etihad Stadium le despedirá por todo lo alto, como se merece. Se va una leyenda de los banquillos, pero este miércoles ha nacido otra: Mikel Arteta.
Quien sabe si a partir de ahora el Arsenal, con el técnico vasco al mando y ya totalmente consolidado, logra acercarse a todo lo que ha logrado el catalán en Inglaterra. Palabras mayores, sí, pero el alumno por fin sabe lo que es ganarle al maestro.