Parecía que el acuerdo era inmediato, que el Mónaco ejecutaba la opción de compra de 11 millones de euros establecida en el contrato de cesión con el Barça por Ansu Fati y que solo faltaba el visto bueno al salario del delantero. Sin embargo, la operación tiene un condicionante añadido que la está ralentizando: el canterano, con vínculo contractual culé hasta 2028, no ha dado el 'sí' final y aún se considera una opción para reforzar la plantilla culé, según ha podido saber MD de fuentes solventes. Ansu Fati ha terminado la Ligue1 en un magnífico estado de forma. En las últimas tres jornadas ha anotado tres tantos, el último de ellos ante el Estrasburgo magnífico.
El extremo ha recuperado aquel perfil de jugador especial. Siente que tiene aquella chispa diferencial que le hizo portar el 10 del Barça. En un momento en el que el Barça está buscando un extremo izquierdo, que está dispuesto a realizar una inversión millonaria en distintos jugadores, caso de Julián Álvarez o Marcus Rashford. Ansu Fati entra en una opción a coste cero, es del Barça de toda la vida y tiene asimilados todos los mecanismos.
Además, su conexión con muchos de los jugadores de la plantilla es total y su adaptación no sería ningún problema. Que Ansu Fati tenga por delante al Barça no quiere decir que no esté bien en el Mónaco. Al contrario, es un jugador feliz, que ha entendido el club y que se siente compenetrado y participativo. Sucede que tiene una espina clavada con el Barça, el club de toda la vida y considera que tiene hueco en la plantilla.
En el Spotify Camp Nou aún no le han comentado nada. El Barça está realizando movimientos para encontrar a un jugador que pueda cubrir la banda izquierda. Rashford tiene una opción de compra de 30 millones de euros que el Barça no quiere ejecutar al considerar que es elevada y estaría dispuesto a negociar una nueva cesión.