El Barça ya ha cerrado su cuarto refuerzo de cara a la siguiente temporada. Tras concretar la llegada de los pívots estadounidenses Moses Wright (Zalgiris) y Josh Nebo (Armani Milan) y del ala-pívot finlandés Olivier Nkamhoua (Vareses), el club azulgrana se ha asegurado la incorporación del también estadounidense Mike James, que ya ha firmado contrato. El fichaje del veterano base de 35 años (36 en agosto), máximo anotador de la historia de la Euroliga, se produce a pesar de la marcha de Xavi Pascual, que tiene ya acordado su salto este próximo verano al potente proyecto del Dubai Basketball. Mike James no era el principal objetivo del Barça para reforzar la posición de base.
El preferido era el francés Sylvain Francisco, con el que se estuvo cerca de cerrar un acuerdo antes de que el jugador optara finalmente por dar prioridad a sus opciones de buscar un contrato en la NBA. El segundo de la lista era Jean Montero, pero la durísima competencia que existe entre los grandes europeos para fichar al base del Valencia Basket hizo que el Barça cambiara sus planes ante la imposibilidad de moverse en las cifras que manejan sus rivales. Hay que tener en cuenta que la cláusula de salida del dominicano es de un millón de euros para equipos españoles, el doble de la que tiene que pagar para romper su contrato con el Valencia si se va a un equipo no español. Ante esta situación, la opción propuesta por Pascual era la de Mike James, un jugador al que conoce perfectamente tras haberlo tenido a sus órdenes en el Panathinaikos en la temporada 2016-17, la siguiente tras su primera salida del Barça.
La sintonía entre ambos es muy buena y James siempre ha explicado públicamente que el de Gavà es uno de los mejores técnicos con los que ha trabajado en su carrera. En un primer momento la secretaría técnica del Barça no estaba por la labor por sus dudas sobre el carácter de James, un jugador con mucha personalidad y proclive a meterse en polémicas, ya sea en la pista (esta misma temporada tuvo un encontronazo con su compañero Elie Okobo), fuera de ella o en las redes sociales. Sin ir más lejos, muchos aficionados azulgrana se han posicionado en las últimas semanas en contra de su posible fichaje recordando sus críticas hacia el Barça cuando el club azulgrana dejó en tierra a Tomas Heurtel al regreso de un partido en Estambul en diciembre de 2020. Pero la falta de alternativas de alto nivel en el mercado acabó convenciendo a los responsables de los despachos del Barça, que dieron luz verde a su fichaje.
Al igual que en el caso de Diallo, el club azulgrana tardó mucho en enviar a James el contrato acordado pero al final lo hizo y el americano ya ha estampado su firma en él, con lo que su incorporación ya está cerrada. Un detalle importante: el americano ha dado el sí tras haber sido informado de que la continuidad de Xavi Pascual no estaba garantizada. Pero, curiosamente, los dos técnicos que encabezan la lista que maneja al Barça para sustituir al de Gavà -Vassilis Spanoulis e Ibon Navarro- han tenido a James a sus órdenes en Mónaco y Baskonia y también mantienen con él una buena relación. A sus 35 años James continúa jugando a un gran nivel.
El base del Mónaco es el quinto jugador más valorado de esta última Euroliga (119,1 de media), su octavo máximo anotador (16,4) y su tercer máximo asistente (6,5), además de ser el cuarto jugador que más faltas recibe por partido (4,4). Bajo su liderazgo, el AS Mónaco se sobrepuso a sus problemas de efectivos en la recta final de la temporada para eliminar al Barça en el play-in y alcanzar el cruce de cuartos de final, donde cayó claramente ante el Olympiacos (3-0). Era difícil ir más allá para un equipo que afrontaba los partidos con solo ocho o nueve jugadores. Una vez cerrado el fichaje de James, el Barça trabaja para la incorporación de un segundo base, con Nick Weiler-Babb como gran favorito sobre otras opciones como el estadounidense David DeJulius.
En una plantilla que ya tiene a dos extracomunitarios (Wright y James), tres si continúa Will Clyburn, el hecho de que el combo del Anadolu Efes tenga pasaporte alemán es un elemento clave para decidirse por él. Además se trata de un jugador que encaja perfectamente en pista junto a Kevin Punter, ya que es un excelente defensor, el mejor de la Euroliga el año pasado. Tanto James como Weiler-Babb como De Julius son de la misma agencia, Beobasket, liderada por el superagente Misko Raznatovic. El serbio también es el representante de Josh Nebo y Olivier Nkamhoua, así como de los dos principales ‘futuribles’ para el banquillo, Vassilis Spanoulis e Ibon Navarro, lo que permite afirmar que el Barça se ha puesto prácticamente en sus manos para diseñar su actual proyecto de futuro.