Pablo Urdangarín, de 25 años, está a punto de finalizar su tercera temporada en el Fraikin BM Granollers, el club en el que ha dado el salto de calidad que le abrió el mes de octubre pasado por primera vez las puertas de la selección española, una de sus máximas ilusiones como jugador de balonmano. Pablo acaba este verano su contrato con el Granollers, pero ya tiene decidido su futuro porque, si no hay cambios al plan previsto, ambas partes han llegado a un acuerdo para prolongar dos años más su vinculación, hasta 2028, según aseguraron a MD fuentes conocedoras de las negociaciones. "Pablo llegó aquí con mucha base y trabajo hecho, pero muy especializado en el extremo. Desde el primer día quiso evolucionar hacia el lateral y le fuimos entrenando ahí aunque al principio competía como extremo. Ya le veíamos cosas que podía ser también un buen jugador de primera línea", recordó Rama a MD en octubre pasado, cuando Urdangarín entró por primera vez en una lista de los 'Hispanos'.
Rama, además, aplaude la entereza de Pablo en un contexto mediático complicado para él por ser el hijo de Iñaki Urdangarín y la infanta Cristina, una realidad con la que ha tenido que convivir desde pequeño para abstraerse de las críticas y cumplir su sueño de convertirse en jugador profesional. "Por ser quien es, la exposición pública la tiene desde pequeño, ha nacido con esto. Su familia puede parecer que sea algo que le haga tambalear un poco por el hecho de estar tan expuesto, pero como jugador no le influye nada, a mí es algo que me ha sorprendido", admitió Rama. "Antes de ficharle, teníamos ese miedo de que fuese una persona que pudiese tener la cabeza en otro lado, pero es un jugador muy focalizado. En el tú a tú es un chaval increíble, como cualquier otro. Dentro del grupo es genial, es un tío querido por el grupo, él quiere también a todo el mundo.
Al final, es un jugador muy bien enseñado y que tiene muy claro lo que quiere hacer y mejorar", destacó el técnico del Granollers. Si no fuese por Antonio Rama, no estaría aquí ni sería el lateral que soy ahora. Le estoy muy agradecido Pablo Urdangarín Jugador del Fraikin BM Granollers Pablo señaló entonces a Rama como uno de los máximos responsables de su llegada a la selección. "Si no fuese por Antonio, ahora mismo yo no estaría aquí. Empecé siendo extremo, pero la confianza en él, el aprendizaje con Rama y nuestro estilo de juego me han ayudado mucho a entender rápidamente cómo jugar de lateral y a acostumbrarme lo antes posible.
Si no fuese por él, no estaría aquí ni sería el lateral que soy ahora. Le estoy muy agradecido", confesó Urdangarín. Con la renovación de sus contratos, técnico y jugador seguirán juntos en el Granollers. Ambos zurdos, Urdangarín y Fis ofrecen a Rama tal variedad en la primera línea que a veces mete en pista los dos a la vez, consciente el técnico de que son dos de sus jugadores con mejor lanzamiento exterior y lectura del juego.
Fis es el máximo goleador del Granollers con 149 goles en la Liga ASOBAL: sin tirar penaltis, Marcos va tercero en la lucha por el 'pichichi', pero es con diferencia el mejor goleador puro porque tanto Gonzalo Pérez Arce (219) como David Cadarso (158) son especialistas y nutren sus cifras con muchos tantos desde los siete metros, 109 el primero y 88 el segundo. Urdangarín es el tercer artillero del Granollers con 107 dianas (11 de penalti), superado también por Sergi Franco, el primer lanzador del equipo desde los siete metros, desde donde ha marcado 59 de sus 111 goles. Todos ellos tienen el reto de repetir el subcampeonato de la temporada pasada, pero deberán ganar este viernes (21.00 h) en la pista del Irudek Bidasoa Irún si quieren mantener sus opciones de acabar segundos.