La llegada de premiaciones gastronómicas (como Guía Michelin) a México elevan la demanda de ingredientes locales de alta calidad, impulsan a productores nacionales vinculados con agricultura, pesca y distribución gastronómica ayudando además a la industria restaurantera a aportar alrededor del 15 por ciento del PIB turístico nacional generando cerca de 2 millones de empleos. Tras superar los 245 mil millones de pesos en derrama gastronómica turística durante 2025, se prevé que la cifra continúe creciendo entre un 2 y 5 por ciento para 2026, impulsada por el turismo experiencial, la expansión de destinos gastronómicos y el posicionamiento internacional de la cocina mexicana. “El efecto Michelin fortalece las cadenas de suministro regionales y abre nuevas oportunidades de negocio para industrias auxiliares como mantelería, mobiliario, equipamiento, logística y plataformas de delivery, entre otras. Actualmente, estados como Baja California, Baja California Sur, Ciudad de México, Oaxaca, Nuevo León y Quintana Roo ya registran beneficios derivados de esta dinámica”, puntualizó Ignacio Alarcón Rodríguez Pacheco, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac). En este contexto, el sector restaurantero vinculado a establecimientos reconocidos reporta incrementos de entre 20 y 50 por ciento en sus plantillas laborales y se estima que por cada empleo directo se genera al menos otro adicional dentro de la cadena económica.
Rodríguez Pacheco afirma que la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (CANIRAC) fortalece la articulación del sector con el objetivo de traducir este reconocimiento en beneficios sostenibles.