Sejong. Las negociaciones entre Samsung Electronics y su sindicato surcoreano continuarán hasta bien entrada la noche del martes, según informó un mediador, mientras el gobierno y las asociaciones empresariales intensifican la presión para evitar una huelga prolongada que podría causar graves daños. Ambas partes intentan llegar a un acuerdo sobre el pago de bonificaciones antes de que cerca de 48 mil trabajadores se declaren en huelga durante 18 días a partir del jueves. Una huelga de tal magnitud y duración podría causar un daño significativo a la economía de Corea del Sur, ya que Samsung representa casi una cuarta parte de las exportaciones del país.
Samsung es también el mayor fabricante mundial de chips de memoria y las interrupciones en la producción podrían afectar al suministro global en un momento en que el auge de la inteligencia artificial ha provocado escasez. Park Su-keun, presidente de la Comisión Nacional de Relaciones Laborales, que media en las negociaciones, afirmó que, aunque ambas partes han hecho concesiones, siguen estancadas en dos cuestiones clave, pero se negó a dar más detalles. Samsung se negó a hacer comentarios. Un representante sindical afirmó que están haciendo todo lo posible por elaborar un plan que satisfaga a sus miembros.
Aunque la inminencia de la huelga ha puesto a Corea del Sur en vilo, los inversores se animaron después de que el gobierno amenazó durante el fin de semana con intervenir y ordenar un arbitraje de emergencia. Esto impediría que la huelga se llevara a cabo durante 30 días mientras el gobierno media en las negociaciones. Las acciones de Samsung perdieron 2 por ciento en la sesión, tras recortar pérdidas tras la noticia de que se estaban reduciendo las diferencias. Las acciones acumulan un declive de 1.3 por ciento durante la última semana.