El pasado mes de febrero, te contábamos que el BBVA se había unido a once entidades más para lanzar una criptomoneda europea que compitiese con las opciones que llegaban desde EEUU. Ahora, la alianza suma más socios para consolidarse como la alternativa europea líder del sector. El consorcio europeo que está trabajando en crear una nueva stablecoin que amenace el dominio del dólar suma más socios, según ha adelantado hoy El Economista. En esta ocasión son Bankinter, Sabadell, Abanca y más de una veintena de bancos los que se unen a Caixabank, BBVA, ING y el resto de entidades que ya confiaron en este proyecto en su primera fase.
En total, ya son 37 los bancos que forman parte de Qivalis, nombre que recibe este proyecto europeo y que tiene un objetivo claro: crear una moneda estable para el mercado cripto que reste protagonismo al dólar y que sirva para la compra y venta de activos digitales. En el momento actual, el proyecto ya se encuentra bastante avanzado y, de hecho, está en trámites de obtener la licencia necesaria por parte del Banco de los Países Bajos. De forma paralela, también se está trabajando en la parte técnica, cuya resolución definitiva llegará entre los meses de junio y de julio. Objetivo: ser una realidad en 2026 Todas las entidades participantes están trabajando para que el proyecto se convierta en una realidad antes de que termine este año.
De hecho, se trata de una moneda que urge sacar adelante cuanto antes, si tenemos en cuenta que la capitalización de stablecoins en dólares supone el 99,9 % del mercado, según los datos que maneja el medio que hemos citado previamente. En el momento de escribir estas líneas, y después de que se hayan sumado al proyecto las entidades mencionadas, Qivalis tiene participación de 15 países europeos, lo que le permite crear una red de pagos europeos que será capaz de respaldar todas las transacciones que se realicen en nuestro continente con una proporción de 1 a 1 con el euro, como ha indicado Bankinter en el comunicado emitido en su página web. Una vez entre en circulación, el proyecto deberá superar su segundo reto: será necesario que todos los usuarios lo consideren como un depósito de valor, para lo que tendrá que trabajar hasta situarse en los mismos niveles que actualmente ya tienen otras stablecoins del mercado. Santander, la gran ausencia Pese a que están presentes algunos de los grandes nombres de la banca europea, destaca que el Banco Santander haya decidido no entrar, al menos de momento, en esta iniciativa.
Algo que indicaría que la compañía no confía en apostar por este tipo de criptodivisas o que, incluso, está desarrollando algo propio que podría lanzar en el mercado próximamente. Sin embargo, de momento no hay ninguna noticia oficial y podría explicarse con el hecho de que la firma no considera a este tipo de iniciativas como algo relevante y prefiere esperar hasta conocer si, efectivamente, el proyecto va a dar a luz con el impacto que se espera del mismo. En cualquier caso, con independencia de los bancos participantes, lo que está claro es que el futuro de las criptomonedas es algo que preocupa a la banca europea, que tiene la misión de reducir la dependencia de Estados Unidos, para consolidar un proyecto continental que permita a sus ciudadanos operar en este mercado.