Pekín. China anunció el miércoles que comprará 200 aviones Boeing y solicitará una prórroga de la tregua comercial alcanzada con Estados Unidos, que expira este mes de noviembre, días después de una cumbre de alto nivel entre los líderes de ambos países. En un comunicado del Ministerio de Comercio, también indicó que ambos iniciarán conversaciones para acordar reducciones mutuas de aranceles aplicables a bienes por un valor de al menos 30 mil millones de dólares. Los pedidos de aviones supondrían el primer gran acuerdo de Boeing en China en casi una década, después de que el fabricante estadounidense quedara prácticamente excluido del segundo mercado aeronáutico más grande del mundo, en un clima de tensión comercial entre Pekín y Washington.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, visitó China la semana pasada para celebrar una cumbre con el presidente Xi Jinping, en un viaje que dio lugar a una serie de compromisos comerciales, entre los que se incluyen la compra de aviones Boeing y el acceso al mercado agrícola. Trump dijo tras la cumbre de Pekín que las compras de Boeing podrían ascender a 750 aviones y agregó que estarían equipados con motores de GE Aerospace. Estados Unidos proporcionará a China garantías de suministro de piezas y componentes para motores de avión en el marco del acuerdo con Boeing, según informó el ministerio chino. Tregua comercial El Ministerio de Comercio también indicó que ambas partes buscarán recortes arancelarios recíprocos por un valor de 30 mil millones de dólares o más en cada caso.
Apuntó que los aranceles estadounidenses sobre China no deben superar el nivel establecido en el acuerdo alcanzado el año pasado. “Si reducen los aranceles de productos (por valor de) unos 30 mil millones de dólares, esto supondría alrededor de diez por ciento de las importaciones estadounidenses procedentes de China. Esto no es lo suficientemente significativo como para cambiar las previsiones del PIB del mercado”, dijo Zhiwei Zhang, presidente y economista jefe de Pinpoint Asset Management. “No obstante, se trata de un paso positivo en la dirección correcta. Mientras los dos países mantengan conversaciones para estabilizar las relaciones bilaterales, es una buena noticia para los inversores globales”. China y EU alcanzaron un acuerdo en Kuala Lumpur, en Corea del Sur en octubre pasado, que prorrogó su tregua arancelaria por un año.
El acuerdo incluía reducciones de los aranceles estadounidenses sobre los productos chinos y una pausa en las nuevas restricciones de Pekín sobre los minerales de tierras raras y los imanes, que son vitales para tecnologías como la electrónica de consumo, los vehículos eléctricos y la defensa. La declaración se produjo después de que el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, dijera a Reuters que el gobierno de Trump “no tenía prisa” por prorrogar la tregua arancelaria y comercial sobre minerales críticos con China, que expira en noviembre, lo que apunta a más negociaciones con Pekín en los próximos meses para renovarla. Ambas partes colaborarán para abordar las preocupaciones mutuas sobre los controles de exportación, según el ministerio, que añadió que Pekín revisa las solicitudes de licencias de exportación de minerales críticos, incluidas las tierras raras destinadas a usos civiles. Productos agrícolas La Casa Blanca dijo en una nota informativa publicada el domingo que China compraría al menos 17 mil millones de dólares en productos agrícolas estadounidenses entre 2026 y 2028, excluyendo un compromiso ya existente sobre la soya.
La declaración del Ministerio de Comercio chino no confirmó la cifra, pero señaló que ambas partes lograron “resultados positivos” en el sector agrícola y alcanzaron acuerdos sobre el acceso recíproco a los mercados. Pekín restablecerá el registro de los exportadores de carne de vacuno estadounidenses que cumplan los requisitos y reanudará las importaciones de algunos productos avícolas estadounidenses, según el ministerio. Estados Unidos se ha comprometido a eliminar o avanzar en la eliminación de varias barreras no arancelarias que afectan a las exportaciones agrícolas chinas, con medidas que facilitarían las exportaciones de productos lácteos chinos, agregó.