Entre las determinaciones de mayor impacto en la Educación General figuran la terminación gradual del curso curso entre el 15 y el 30 de junio, previsto inicialmente para julio; entre tanto, la Educación Superior, de manera excepcional y temporal, no realizará los exámenes de ingreso a las universidades. Sobre estos y otros temas de la educación cubana profundizaron los ministros, Naima Trujillo, de Educación y Walter Baluja, de Educación Superior. Ambos titulares explicaron que se han flexibilizado las evaluaciones sin renunciar a la exigencia. Además, la educación especial, que ha sido prioritariamente protegida, cerrará el curso en el mes de mayo, un poco antes que el resto del sistema.
En cuanto a los círculos infantiles, su funcionamiento será en dependencia de las políticas que el país apruebe para los trabajadores. En algunos casos, estas instituciones no han podido abrir jornada completa, debido a limitaciones con la cocción, la alimentación o su transporte, pero se mantendrán y ajustarán según las decisiones que se vayan tomando. Las escuelas de formación vinculadas al deporte y al ministerio de Cultura también adelantarán su cierre. Por otra parte, está pronosticado el otorgamiento de carreras universitarias y programas de técnico superior, de acuerdo con el índice académico obtenido por los estudiantes en el preuniversitario.
La confirmación de las aceptaciones de ingresos tendrá su realización en tres etapas. Del 8 al 12 de junio será el primero y el segundo se desarrollará del 15 al 19 de junio. Asimismo, entre el 22 y el 26 de junio se efectuará el llenado de boletas para aquellos estudiantes que inicialmente no habían previsto ingresar a la universidad. El tercer otorgamiento se realizará del 28 de junio al 2 de julio.
Cuba garantiza una plaza numérica para todos los aspirantes que deseen acceder a la Educación Superior. El plan contempla más de 45 900 plazas para el curso diurno, de las cuales ya han sido otorgadas más de 4 000 mediante vías directas, como concursos y colegios universitarios. Para las modalidades por encuentros y a distancia se ofertan más de 47 500 plazas y se mantendrá la organización señaladas por las instituciones de Educación Superior. Tras el cierre académico, las instituciones de educación permanecerán abiertas como espacios educativos, conectadas con la red juvenil comunitaria para atender a los niños en mayor vulnerabilidad y garantizar que no pierdan el vínculo con sus habilidades.
También se realizarán allí los programas formativos vinculados a problemáticas sociocomunitarias. La nación caribeña ha tenido un período lectivo muy difícil, sobre todo, el segundo semestre, muy dañado por las órdenes ejecutivas estadounidenses, el bloqueo energético y todo el entramado de medidas en el intento de asfixiar al pueblo cubano. Sin embargo, ello motivó la respuesta de maestros, profesores, directivos, estudiantes y familias para enfrentar la compleja situación, y mantener una educación de calidad. ro/jqo