Fue muy grato ver a médicos filipinos graduados en Cuba, a las nuevas generaciones de amigos solidarios y a los integrantes de las asociaciones de amistad alzar sus voces en defensa de la justa causa del pueblo cubano y su derecho a vivir en paz en nuestra tierra libre y soberana, manifestó la embajadora Yadira Ledesma. En la sencilla ceremonia, efectuada en ocasión del 131 aniversario de la caída en combate del Apóstol de la independencia de Cuba, fue colocada una ofrenda floral en el parque donde se erige una estatua en su memoria y se evocaron aquellos versos en que Martí ofrecía una rosa blanca al amigo sincero. Micrófono en mano, y también con carteles, los participantes condenaron cualquier agresión militar contra Cuba y demandaron el inmediato levantamiento del genocida bloqueo económico, financiero, comercial y ahora también petrolero, que mantiene el gobierno de Estados Unidos contra la isla. oda/mpm
Homenaje a Martí en Manila deviene acto de apoyo a Revolución cubana