Más críticas contra el Ministerio: el nuevo MiFacturae no permite crear facturas por un fallo insólito

Más críticas contra el Ministerio: el nuevo MiFacturae no permite crear facturas por un fallo insólito

Son muchos los autónomos que dependen de servicios para generar facturas y gestionar sus cobros con la Administración Pública. En este caso, el protagonista del artículo es un técnico tan incomprensible como importante, ya que afecta a una de las principales herramientas digitales del Estado. En esta línea, emitir una factura electrónica para cualquier organismo gubernamental en España se ha convertido, en las últimas horas, en una auténtica yincana informática que impide a proveedores, pymes y profesionales autónomos tramitar sus cobros con normalidad. No es la primera vez que sale a la palestra este tipo de herramientas de software, y es que deberían priorizar la parte de la estabilidad funcional y no tanto la estética.

Teniendo en cuenta que recientemente se actualizó la plataforma, lo peor es que se ha hecho sin certificar correctamente la validación de sus campos obligatorios, y eso es lo que está causando el problema. Motivo del fallo La denuncia pública de este fallo informático ha saltado a la luz a través de una detallada publicación en la red social X realizada por Jaime Gómez-Obregón, un reconocido ingeniero especializado en sistemas de información públicos y transparencia administrativa. Según detalla el experto, el nuevo servicio gubernamental para generar facturas electrónicas, llamado MiFacturae, ha implementado mejoras visuales notables respecto a sus versiones anteriores, pero cuenta con un fallo de programación que lo inutiliza por completo para su fin principal. Jaime Gómez-Obregón@JaimeObregon👋 ¡Hola, ministro @oscarlopeztwit!Estará usted ya harto de mí. 😃 Y yo del software que desarrolla su ministerio, así que… ¡empate! 🙃 Le explico la yincana de hoy: Para facturar al sector público proporcionan ustedes un servicio de generación de facturas electrónicas: https://t.co/8NZ01NjCzv 20 de mayo, 2026 • 15:29 587 3 Para que una factura electrónica remitida al sector público sea procesada con éxito y el proveedor pueda cobrar, la normativa española exige la cumplimentación obligatoria de cuatro códigos de identificación específicos.

Sin embargo, el código del nuevo MiFacturae presenta una omisión sorprendente, que es la que causa el fallo: - Oficina contable: Se procesa correctamente. - Órgano gestor: Se procesa correctamente. - Unidad tramitadora: Se procesa correctamente. - Órgano proponente: El sistema lo omite por completo. Al no exportarse este último dato esencial dentro del archivo estructurado, en el momento en que el ciudadano remite la factura al punto general de entrada, la plataforma detecta la ausencia del campo, el envío falla de forma automática y el documento electrónico es rechazado por el servidor central de la Administración Electrónica estatal. No tiene solución El problema es que este fallo no solo supone un contratiempo más. Hablamos de que son muchos los usuarios los que pierden horas y horas al mes en este tipo de programas que no funcionan nunca del todo bien.

También hay que tener en cuenta que se ven obligados a gestionar reclamaciones y retrasar sus flujos de pago. El ingeniero Gómez-Obregón ha dirigido formalmente su crítica al Ministerio de Transformación Digital y de la Función Pública, encabezado por el ministro Óscar López, señalando el verdadero problema de fondo en la gestión del software del Gobierno: la falta de apertura. Si la Administración desarrollara sus aplicaciones bajo un modelo de código abierto, la comunidad y los desarrolladores externos podrían reportar los errores informáticos directamente a los repositorios de los equipos de desarrollo para solucionarlos en cuestión de minutos, tal y como ya ocurrió en el pasado mes de abril con la detección de dos problemas serios en la herramienta Autofirma. Al tratarse de un entorno cerrado y no existir canales fluidos de comunicación para que el ciudadano canalice su frustración con la burocracia digital, la única vía de escape para alertar a los responsables de comunicación del Ministerio o de la Secretaría de Estado es la presión en redes sociales, que es la que está ejerciendo este usuario.