Productores de hortalizas de Estelí se muestran optimistas ante la llegada del período lluvioso y las proyecciones positivas para la próxima cosecha de primera. En comunidades como Miraflores, donde la actividad agropecuaria y el cultivo de productos como papa y lechuga se fortalecen con el mejoramiento de los caminos, ya se reportan buenos niveles de producción y rendimiento. Juan Pablo Flores Rodríguez, de la finca El Vergel, tiene parcelas con variedades de papa paraíso y picasso. A diez días de obtener las cosechas, dice sentirse motivado. “Ahorita en verano estamos esperando unos 600 quintales por manzana y si Dios quiere más.
Para el invierno estamos preparando tierras, aunque no sabemos cómo van a estar las lluvias, pero esperamos que sea muy bueno también”, cemento. Respaldo del gobierno Flores utiliza riego por goteo en la etapa previa al invierno y con aspersor para una parcela en la que tiene sembrado repollo. Con el respaldo del gobierno y las capacitaciones ha logrado mejorar la productividad y también puede hacerle frente de mejor manera a la variedad climática. “Ahora incluso tenemos caminos mejores y nos tardamos menos en sacar la producción”, reconoció. Rolando de Jesús Talavera Flores es otro de los agricultores locales, quien asegura estar con sus terrenos listos a la espera solo de las primeras lluvias. “Ahorita está en apogeo la parcela que tengo con papa.
Luego el terreno queda listo para repollo o granos básicos como maíz, porque el suelo queda en condiciones óptimas para cultivar granos básicos”, añadió. Talavera también opinó que las acciones del gobierno en su comunidad han sido un respaldo indispensable. “Eso es lo importante de tener un gobierno que se interesa por el pueblo. Tenemos mejores caminos que ayudan a los productores, pero también es bueno para la educación y la salud del pueblo”, expuso. Luis Felipe Pérez Delgadillo, también siembra papa, pero con semillas traídas desde Holanda.
El objetivo que se ha planteado es conseguir mejores precios y garantizar semilla para cultivos posteriores. El trabajo que realiza de forma individual se complementa y potencia con proyectos estratégicos de Estado, orientados precisamente a mejorar la capacidad productiva de las familias. “Hace 10 años por ejemplo no teníamos ni electrificación. Hoy contamos con ese beneficio. Tener energía nos permite también mantener el riego y una producción constante durante todo el año”, comentó.
En esa zona de Estelí se registran unos 150 productores a la espera de las primeras aguas de mayo.