El Comité Ejecutivo Nacional de esa fuerza política, reunido este miércoles, aprobó una declaración de apoyo a la nación caribeña en la cual expresa que el pueblo y el gobierno cubanos han sido históricamente víctimas de la arbitrariedad de Washington. Además, cuestiona la actuación del Departamento de Justicia estadounidense, que pretende responsabilizar a Raúl Castro por el derribo de dos avionetas de Hermanos al Rescate, ocurrido el 24 de febrero de 1996. La fuerza política apuntó que, además del bloqueo unilateral e ilegal impuesto a la isla desde hace más de seis décadas, el gobierno norteamericano busca castigar al General de Ejército, alegando responsabilidad en el derribo de esas dos aeronaves que, junto con una tercera, “invadieron el espacio aéreo cubano pese a las advertencias recibidas”. Al igual que otras narrativas creadas para agredir a Cuba, esta tampoco se sostiene para perseguir a Raúl Castro.
La actitud de la Fuerza Aérea Cubana fue la misma que sería tomada por cualquier fuerza aérea de cualquier otro país en defensa de su seguridad nacional, remarcó el partido gobernante brasileño. El PT expresa su solidaridad con Raúl Castro y condena esta nueva acción de Estados Unidos, remarcó el texto. Asimismo, la formación política manifestó que se suma incondicionalmente a la decisión de la Asamblea General de la ONU, donde se aprueba, desde 1992, una resolución que exige el fin del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Washington contra Cuba. El pronunciamiento del PT se produjo después de la mencionada acusación lanzada este miércoles por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, la cual fue calificada por el Gobierno cubano como un acto despreciable e infame de provocación política.
De acuerdo con La Habana, la acción estadounidense descansa en la manipulación deshonesta del incidente que llevó al derribo, en el espacio aéreo cubano, de dos aeronaves operadas por la organización terrorista Hermanos al Rescate, radicada en Miami. La respuesta de Cuba ante la violación de su espacio aéreo constituyó un acto de legítima defensa, amparado por la Carta de las Naciones Unidas, el Convenio de Chicago sobre Aviación Civil Internacional de 1944, y los principios de soberanía aérea y proporcionalidad, afirmó la declaración de la isla. ro/mar