Señaló que esta medida resulta una muestra clara de la incapacidad crónica de Washington para garantizar estabilidad, bienestar y gobernanza dentro de sus fronteras, por lo que recurre a la vieja y desgastada estrategia de generar conflictos externos para desviar la atención de sus problemáticas. A su juicio, esto “responde únicamente a la intención permanente, arteramente planeada y ejecutada, de asfixiar, agredir y dañar a la isla de Cuba, su pueblo, su soberanía y su derecho inalienable a definir su propia política interna sin injerencias de ningún tipo”. El Colectivo denunció que Estados Unidos insiste en imponer su voluntad, leyes y criterios fuera de su territorio, buscando desestabilizar a América Latina mediante el ataque a los procesos y gobiernos que defienden la independencia, la justicia social y la autodeterminación de sus pueblos. A través de un pronunciamiento, la organización rechazó categóricamente estas acciones hostiles, que “se suman al bloqueo económico, comercial y financiero –el más largo y genocida de la historia moderna- y a todas las agresiones que Cuba ha sufrido durante décadas”.
Instó a organizaciones nacionales e internacionales a seguir construyendo la solidaridad con acciones unitarias y fraternas que permitan hacer frente a esta nueva escalada de las agresiones de Washington en contra de la mayor de las Antillas. Reafirmó su “solidaridad absoluta e inquebrantable con la Revolución cubana, con su gobierno y con todo su pueblo” y exigió el cese inmediato de cualquier medida que atente contra su paz, su integridad y su derecho a construir su propio destino con libertad y soberanía. El Gobierno de Cuba repudió este miércoles la acusación del Departamento de Justicia estadounidense contra Raúl Castro. A través de una declaración, señaló que la administración norteamericana “carece de legitimidad y jurisdicción para llevar a cabo esta acción» y calificó la acusación de “acto despreciable e infame de provocación política”, basado en la manipulación del incidente de febrero de 1996.
En esa fecha fueron derribadas dos aeronaves de la organización terrorista Hermanos al Rescate, radicada en Miami, que violaba repetidamente el espacio aéreo cubano. Cuba acusó a Washington de distorsionar hechos históricos y omitir las denuncias formales presentadas por la isla ante organismos sobre más de 25 violaciones del espacio aéreo entre 1994 y 1996, ignorando advertencias oficiales sobre las consecuencias de estas transgresiones. Sostuvo que su respuesta constituyó un acto de legítima defensa, amparado por la Carta de las Naciones Unidas, el Convenio de Chicago de 1944 y los principios de soberanía aérea y proporcionalidad. jha/las