Rusia y China rechazan hegemonismo y defienden orden multipolar

Rusia y China rechazan hegemonismo y defienden orden multipolar

Los gobiernos de Rusia y China reforzaron este miércoles su alianza política y diplomática tras emitir una declaración conjunta en la que condenaron las políticas hegemónicas impulsadas por potencias occidentales y defendieron la construcción de un nuevo orden mundial multipolar. Durante la cumbre celebrada en Pekín, los presidentes Vladímir Putin y Xi Jinping coincidieron en rechazar el “hegemonismo”, el “unilateralismo” y cualquier intento de imponer la llamada “ley del más fuerte” en las relaciones internacionales. Además, ambos mandatarios insistieron en la necesidad de fortalecer el papel de las Naciones Unidas como eje central para garantizar la estabilidad global. En ese sentido, Moscú y Pekín aseguraron que la actual inestabilidad internacional es consecuencia directa de políticas agresivas promovidas por determinados países que buscan mantener su dominio político, económico y militar sobre otras naciones.

Según el documento conjunto, esas acciones afectan la soberanía de los Estados y obstaculizan el desarrollo económico de numerosos países mediante sanciones y medidas coercitivas unilaterales. Asimismo, Rusia y China exhortaron a eliminar las sanciones consideradas ilegales y; denunciaron que ciertos gobiernos utilizan negociaciones diplomáticas como pretexto para preparar ataques militares o intervenir en asuntos internos de otros Estados. De igual manera, ambas potencias condenaron las operaciones destinadas a provocar cambios de gobierno, desestabilizar sistemas políticos y perseguir a líderes nacionales. Rusia y China desafían hegemonía occidental Por otra parte, el comunicado alertó sobre el incremento de tensiones nucleares a nivel internacional.

Moscú y Pekín expresaron preocupación por el despliegue de infraestructura militar y misiles de corto y; mediano alcance cerca de países con capacidad nuclear, advirtiendo que estas acciones representan una amenaza estratégica para la seguridad global. Además, ambos gobiernos criticaron la expansión de alianzas militares y señalaron que algunos Estados buscan obtener ventajas militares absolutas; lo que incrementa el riesgo de confrontaciones internacionales y debilita los mecanismos de equilibrio geopolítico. Rusia y China también rechazaron las “provocaciones” y “acciones hostiles” impulsadas por potencias nucleares contra países considerados adversarios estratégicos. Según el documento, estas políticas generan mayor inestabilidad regional y afectan directamente la paz internacional.

Finalmente, Moscú y Pekín reafirmaron su compromiso de continuar coordinando posiciones en organismos multilaterales y; defendieron un sistema internacional basado en la soberanía, el respeto mutuo y la cooperación entre Estados; alejándose de modelos dominados por una sola potencia global.